Regresar a la normalidad fue relativamente fácil con el tiempo, claro, seguía viendo a Mikey y Haruchiyo, hablando con ellos por mensajes o llamadas, pero las ocupaciones empezaron a absorber a todos por igual. Desde lo ocurrido en su baño, hace varios meses, Takemichi no puede ver a sus amigos sin sentir que entraría en ebullición y se volvería vapor en el aire; la idea no era del todo mala, cuando imaginaba que podía desaparecer para siempre, porque muchas veces eso era lo único que quería.
Ahora bien, dejando de lado el drama. Takemichi estaba feliz, porque todos sus amigos empezaron a hacer su vida luego de que la Toman desapareció, sin embargo, le deprimía no verlos como antes, eran escasos los momentos en los que se encontraba con ellos, y era mucho decir, contando sus propias actividades. Mantenía contacto constante con Chifuyu e Inupi, pero como estaba cada uno con pareja, era molesto hablarles más de la cuenta. Por eso, Takemichi estaba muy apenado de pedirle asilo a Chifuyu; evitaría estorbarle si tuviera otra opción.
En los últimos meses, vivir en la casa de sus padres se estaba volviendo una tortura, sobre todo porque ellos le exigían más de lo que podía hacer. Takemichi pagaba sus propias cuentas y estaba estudiando con cursos complementarios para volverse maestro, no obstante, había una excusa cada que querían restregarle lo inútil que era. Y era incómodo vivir de esa forma.
—No puedo más, Fuyu, te lo juro, estoy muy cansado —dijo Takemichi, sentado en medio de la sala de su mejor amigo, con la taza de té que le habían ofrecido para calentarlo en esa noche fría.
—Por supuesto que puedes quedarte aquí todo lo que quieras —le animó el chico, sonriéndole con amabilidad.
Años de conocer a Chifuyu y todavía no podía creer en la suerte que tenía por haberlo conocido. El chico era demasiado bueno, demasiado puro y honesto, estaba seguro que incluso le daría el riñón si se lo pidiera. Takemichi miró alrededor, buscando al otro ocupante de la casa y al no verlo, suspiró, aliviado.
—¿No será desagradable para Baji-kun?
—No te preocupes por eso, además tengo mis formas para convencerlo —agregó Chifuyu en un tono coqueto, que terminó cuando le guiñó el ojo.
Las mejillas de Takemichi se pusieron un poco rojas por las implicaciones de esas palabras y sacudió su cabeza para sacar cualquier mala imagen de su sistema, no necesitaba perturbarse el primer día de asilo.
—Gracias, apenas reúna algo de dinero buscaré un apartamento pequeño.
—Ya, también deberías buscar un compañero de apartamento. Te hacen la vida más fácil —Chifuyu sabía del tema, porque los gastos los compartía con su novio y siempre tenía dinero extra para sus lujos pequeños y gatos. Colocó el plato de galletas cerca de Takemichi para que comiera más.
—Lo pensaré, aunque no estoy seguro de ser el mejor compañero de alguien.
—Vamos, compañero. No has sido de los que dudan demasiado —su mejor amigo sigue animándole, siempre puede confiar en él—. ¿Le dijiste a Mikey? Él siempre está muy interesado en ti.
Takemichi casi escupió el té al escuchar aquello, ¿Qué tenía que ver Mikey con todo eso? Se encogió de hombros y habló lo más casual que pudo, ocultando la creciente vergüenza. Todos asumían que Mikey siempre corría a él o viceversa, pero la realidad era que su otro mejor amigo, ya tenía a alguien para compartir sus experiencias, algo que Takemichi no podía hacer.
—Mikey-kun vive con Haruchiyo-kun, no podría pedirle un favor.
—Bueno, es tu problema. Pero, ya sabes que puedes quedarte aquí el tiempo que quieras —mencionó Chifuyu, dándole más té y asegurándose que comiera muchas más galletas antes de levantarse para ir a revisar si había suficiente comida para tres.
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Finalmente... (SanMiTake)
FanfictionBasado en el cap. 277 del manga de Tokyo revengers. Alerta de spoiler. Lo único que deben saber que es un SanMikeyTake. Están advertidos. Un poco de angustia que termina bien. Lectores beta: @MisaToonPush @CandyLu369 Portada por: @MisaToonPush
