Somos ladrones con clase

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John: Dos horas antes.

Terminamos con Javier cuando el crepúsculo se estaba dejando ver. hablamos un poco con el padre del sheriff Gray y nos conto su vida de la cual ya no recuerdo la mitad de la historia y de la otra mitad tengo recuerdos fragmentados... da igual. Lo único importante de todo lo que menciono, es un comprador clandestino de caballos y que cada caballo del establo de los Braithwaite vale 5,000 dólares cada uno, lo cual me parece mas que imposible... pero quien soy para juzgar, de igual forma Dutch ya me había pedido que viniera a obtener información junto a Javier, supongo que no tardaremos en ir a robarlos, lo cual me parece una muy mala idea...

- John, note que llevas la camisa de Arthur... ¿Algo especial sucedió? - pregunto con esa sonrisa muy mexicana de su parte.

- Nada que debas saber... solo me había quedado sin camisas limpias. - respondí mientras jugaba con la rienda de Fiel Amigo, de igual forma este ya sabia que debíamos regresar al campamento, no necesitaba que le diera muchas ordenes.

- Como digas compadre - y con eso, se dio por terminada nuestra pequeña conversación.

Quiero ir a investigar un poco, aunque el dolor en mi espalda baja me esta matando, por mas que intento, el dolor se queda ahí... Sera en otra ocasión... ya iré a investigar cuando me sienta mejor, quizá hasta puedo convencer a Arthur de que me acompañe o podemos volver a salir junto con Jack.

Seguí el camino de regreso al campamento junto con Javier y no tardamos mucho en llegar. Deje a Fiel Amigo en el pequeño espacio junto al resto de caballos, fui con Dutch para comentarle lo que habíamos conseguido de información y luego fui a mi tienda, después de todo necesito un descanso y Arthur aun no ha regresado, espero que le este yendo bien con el aguardiente.

Estaba a punto de dormir, pero la señorita Grimshaw llego hasta mi.

- John, necesito que vayas a ordenar los cubos de paja para los caballos. Charles acaba de traerlos. - dijo antes de darse la vuelta para regresar por donde vino.

Deje algunas cosas en mi cofre y luego fui a hacer lo que me había pedido, después de todo no eran muchos cubos y tampoco son lo suficientemente pesados. Cuando termine, note que había leña para cortar, por lo que tome el hacha y comencé a cortar por la mitad los pequeños troncos, para luego apilarlos de forma que no se vieran desordenados y cualquiera que los necesitara pudiera tomarlos.

Cuando regrese a mi tienda, vi a Jack afuera de esta jugando con unos animales hechos de madera, de seguro algún regalo de Arthur.

- Hey, ¿puedo unirme a ti? - le pregunte mientras me agachaba a su altura, después de todo, Arthur me pidió que fuera mas cercano a el.

- ¡Claro papá! - me respondió con una gran sonrisa mientras me daba un oso de madera.

Me senté frente a el y tome el oso, lo mire por unos segundos y note el cariño con el que estaba hecho. Espere a que Jack me explicara de que se trataba el juego y... ¿se supone que el oso era amigo de un caballo? supongo que así funciona la imaginación de los niños...

Logre seguirle el juego durante unos minutos, minutos en los que el reía mientras me corregía cuando cometía un error o simplemente disfrutábamos de la compañía del otro. En algún momento se quedo dormido en mi regazo, por lo que lo cargue hasta la tienda que compartía con Abigail, esta ultima se encontraba lavando la ropa del niño.

- Gracias por jugar con el, John - me agradeció con una sonrisa sincera cuando deje al niño sobre la manta en la que dormía.

- Se supone que soy su padre, ¿No? me confundió el hecho de que un caballo sea mejor amigo de un Oso, pero lo importante es que no paraba de reír mientras jugaba con el. - respondí cruzándome de brazos.

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