Minho se sintió totalmente traicionado cuando llegó al dichoso patio del que hablaba Christopher, se enteró de la terrible noticia que era que realmente no podía retirar su auto todavía.
— Me dijiste que...
— Sé lo que dije, pero tienes que entender que después del juicio, no te puedo dejar tu auto hasta que cumplas con las horas de servicio comunitario — Christopher sonrió de lado, sabiendo que a Minho le estaba molestando su actitud, pero no podía evitarlo sabiendo que era una victoria para él — Pero siempre puede venir a visitarlo cuando quieras.
Sintiéndose como un niño pequeño con el tono condescendiente del policía, a Minho le dio un tic en el ojo, sabiendo perfectamente que ahora mismo sí que quería ver su auto.
Tragó saliva, su orgullo bajando por su garganta al mismo tiempo que esta; y finalmente se permitió decirlo.
— Pues sí quiero verlo, si me permites — Dijo, y pese a su actitud de antes, Christopher únicamente asintió y buscó las llaves de este — También está ahí mi equipaje.
— Es bueno que te acomodes — Ahora, el policía era un poco menos condescendiente — Hay un hotel barato pero bueno en la plaza, debajo hay un café.
— Gracias por la información.
Minho seguía con todos sus muros alzados, estando totalmente a al defensiva mientras que caminaba en dirección al llamativo auto rojo que, a esa distancia, realmente no se veía como si algo grave le hubiera pasado.
Eso sí, y algo que fue bastante impactante por un momento, era que todavía estaba cubierto en vidrios tanto en el interior como en el exterior. Se veía un poco deplorable, pero aparte de la parte referente al aseo, podría decir que el auto no se notaba tan horrible como su mente le había hecho pensar que estaba.
Sin embargo, sí tenía un par de rayones por ahí y allá. Sabía que su equipo no lo apreciaría mucho, pero ahora mismo no le importaba.
Hasta que...
— ¿Qué mierda pasó ahí?
Minho vio por fin el lado que había impactado contra el ventanal. Había tenido la pésima suerte de que, en medio del impacto y la sorpresa, no se había dado cuenta de que el auto no sólo había parado su impulso debido a la ventana, sino porque también había una gran pila de llantas que lo detuvo desde el medio del vehículo.
No hacía falta decir que la abolladura no era nada linda, y algo de lo que tendría que encargarse.
— Chocaste contra un taller, antes es gracia que todavía tengas auto — Dijo Christopher encogiéndose de hombros — Y vida, al menos puedo decir que efectivamente son máquinas muy seguras.
— No puedo creerlo — Minho se agarró el cabello con ambas manos, demostrando bastante eficazmente su desesperación — Aparte de ese dichoso taller, ¿hay más mecánicos acá?
— Nop, pueblo pequeño.
— ¿Sólo Han?
— Sólo Han — Concluyó el policía — Estoy seguro de que si haces un buen trabajo alzando la pared y poniendo las ventanas, considerará reparar los daños.
— Me niego a aceptar ayuda suya.
Ambos se quedaron en silencio después de eso, mientras que Minho buscaba entre los metederos del auto donde había puesto su maleta. Apenas la encontró, incluso cerró la puerta de manera algo brusca, pero no se preocupó más de lo que debía.
Más que nada por orgullo, claro está.
— Ya sabes, sólo tienes que decirme si quieres verlo — Comentó Christopher — Seguramente te extraña mucho.
Si Minho tuviera menos pena ajena, le hablaría al auto de nuevo para asegurarle que pronto estarían juntos otra vez y que no dejaría que nada malo le ocurriera.
Pero no, ya sabía que el pueblo entero tenía algo en contra suya después de la escena que había hecho en la noche, así que tampoco le hubiera encantado ser el loco que habla con un objeto inanimado.
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Gato Negro ; Minsung
FanfictionLee Minho, más conocido como Gato Negro, es un piloto novato de la Copa Holden en Seúl, quien entró arrasando con personas más experimentadas gracias a su ambición latente de ser contratado por Maxident, el patrocinador estrella de la copa, debido a...
