Era imposible decir que Minho no adoraba su auto. Sí, claramente se ha establecido que no es un vehículo barato, pero más allá del precio, el piloto lo amaba también gracias a la facilidad con la que lo manejaba, su estética y, más que todo lo demás, la seguridad que le daba en la pista. Claro, él siendo un piloto tan habilidoso, sabía de primera mano que su talento no era basado en su auto, que un buen artesano no depende de sus herramientas; pero no podía evitar atribuir un poco de su gloria a ese instrumento en específico.
Sin embargo, una de las desventajas más grandes que este poseía era algo que de vez en cuando le cobraba factura: sólo contaba con un asiento.
Sí, un auto de carreras no tiene porqué tener más asientos, pero a alguien que le gustaba tanto presumir y utilizar este mismo instrumento para atraer chicos lindos, claramente no estaba muy agradecido con ese hecho.
Cuando la pintura secó después de que Jisung le ofreciera una cerveza sin alcohol para el calor, empezaron a darse cuenta de aquel inconveniente, el cual en realidad era una clase de elefante en la habitación que ambos sabían en lo más hondo de sus mentes, pero no habían querido reconocer hasta el momento en el que simplemente fue inevitable.
— Puede ser un problema — Dijo Jisung, riéndose cuando Minho no dejaba de mirar el auto con intriga.
La cuestión era que Minho ya había encontrado una solución a ese problema con citas anteriores, y era principalmente la razón por la cual había siquiera propuesto la idea de la salida con Jisung.
Minho entró al auto después de un momento de pensarlo, suponiendo que era mejor proponerlo a morir sin intentarlo. Después de todo, no es como si él no hubiera intentado coquetear con Jisung en ocasiones anteriores.
Tomó asiento, colocó la llave y después de pasar sus manos con nerviosismo por el volante, miró a Jisung a los ojos y le dedicó una pequeña sonrisa ladina en un intento para que el chico cayera por sus encantos.
Dio un par de palmadas a su regazo con una mano, tomando el valor de finalmente decirle a Jisung — Súbete.
Pudo ver físicamente cómo el chico cambiaba su expresión de aquella media sonrisa a confusión total... y luego realización acompañada de un sonrojo bastante violento.
— ¿Quieres que nos arresten? — Jisung intentó ocultar el sonrojo colocándose ambas manos en sus mejillas de manera nerviosa, bajándolas lentamente por su cuello cuando se dio cuenta de su reacción y mirando hacia otro lado.
La sonrisa de Minho se volvió genuina en medio segundo, dándose cuenta de que esa respuesta no era un "no" ni siquiera implícito.
— Christopher no arrestaría al nieto del alcalde y juez del pueblo.
— Dices eso porque no lo conoces bien.
Sin embargo, después de hablar, Jisung dio varios pasos hacia adelante y colocó su mano sobre el borde de la puerta.
— Sólo es una vuelta, nadie se dará cuenta.
— Bien, pero tú tomarás toda la culpa si Christopher decide no arrestarme.
— Con mucho gusto.
Jisung realmente estaba vagamente asustado de cómo iba a acomodarse en el asiento sobre el regazo de Minho, pero tan pronto como logró acomodar sus piernas en el espacio vacío del inexistente asiento del copiloto y Minho cerró la puerta tras su espalda de manera que se pudo recostar sobre ella, se sorprendió dándose cuenta de que era inexplicablemente cómodo.
Probablemente se debía a la presencia de Minho por debajo suyo, pero realmente no tuvo tiempo a pensarlo cuando el piloto encendió el auto y comenzó a moverlo, obligando a Jisung a colocar ambos brazos alrededor del cuello del contrario para que la inercia no lo hiciera volar.
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Gato Negro ; Minsung
FanfictionLee Minho, más conocido como Gato Negro, es un piloto novato de la Copa Holden en Seúl, quien entró arrasando con personas más experimentadas gracias a su ambición latente de ser contratado por Maxident, el patrocinador estrella de la copa, debido a...
