El bosque siempre había sido pacifico, casi mágico. Toda la manada de cambiaformas lobo del sur, estaba en completa armonía. Nada ni nadie podría cambiar eso ¿verdad?
Pero tal vez ciertos eventos no solo harán que se cuestione esa paz, sino también...
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Hoseok entró a la sala de interrogatorios, era un simple cuarto con paredes blancas, una mesa y tres sillas. Se sentó frente al cambiaformas liebre que era amante de Junah y abrió la laptop que dejó sobre la mesa.
— Mi nombre es Jung Hoseok soy un vigilante de la manada de lobos en el bosque sur y este en la pantalla es Min Yoongi, el futuro líder de la manada del sur – explicó con seriedad – Queremos hacerte unas cuantas preguntas
— Claro – asintió, se le notaba asustado y cansado
— ¿Qué relación tenías con la señorita Yon? – cuestionó Yoongi desde la laptop
— Éramos novios – explicó – Nos conocimos en uno de los grandes almacenes del centro de la ciudad, ella llegó haciendo un pedido inmenso y yo era nuevo en el lugar. Hablamos y nos enamoramos
— ¿Sabías que su familia quería comprometerla con alguien más? – cuestionó Hoseok, sin añadir que era ella misma quien lo afirmaba
— Sí, pero me dijo que ella no quería eso, que ella solamente quería seguir viajando. Dijo que si tuviera la oportunidad, simplemente saldría de aquí y exploraría cada lugar que pudiera – explicó
— ¿Con que frecuencia tenían relaciones sexuales? ¿Alguien sabía de eso? – preguntó Yoongi
— ¿Debo responder? – cuestionó avergonzado
— Me temo que sí, como te informamos, alguien asesinó a la señorita Yon y necesitamos saber todo lo que sabes. Si viste algún comportamiento extraño o intuiste que algo malo estaba pasando, queremos que nos lo hagas saber – pidió Yoongi
— Lo hicimos una vez, fue algo espontáneo, fue una cita durante la noche. Ella casi no salía de la manada, pero esa noche decidió aceptar una cita y ambos nos divertimos en los puestos callejeros de los cambiaformas nocturnos – sonrió al recordar – Ese día la lleve a mi departamento y bueno, una cosa nos llevó a la otra y lo hicimos, no la marque porque las liebres no marcamos de esa manera. Pero deje una pequeña marca de olor, pero ella se bañó e incluso retrasó su regreso para que se quitara justo a tiempo. Nadie sabía de eso – negó rápidamente – Pensamos que habíamos sido cuidadosos – murmuró
— Yo... lo lamento pero debo informarte de este hecho – comenzó Yoongi con pena – La señorita Yon, estaba en cinta al momento de su deceso
— ¿En cinta? – cuestionó impresionado - ¿Tendríamos un bebé?
— Si – asintió Yoongi
— Era por eso – susurro para sí mismo – Verán, ella tenía un celular, no lo usaba mucho pero ella me envió un mensaje de texto y decía que quería hablarme, pero que primero terminaría sus tareas. Pensé que regresaría ese mismo día, habíamos acordado vernos en mi departamento, incluso me pidió que arreglara mis maletas – sollozo – Pensé que finalmente nos iríamos y seriamos felices