Cap 10

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A la mañana siguiente Jungwon despertó por el sonido de una voz muy familiar, a la vez que dejaban unos pequeños besos por sus mejillas.

-Junwonnie... Despierta ya son las diez de la mañana. Debes desayunar e ir a tu casa, Sunghoon esta preocupado por ti.

-No quiero~-se queja el menor entre pucheros, claramente más dormido que despierto.

-Vamos, después debemos hacer justificantes para nuestra ausencia a clases. Además, tengo que inyectar tu medicina.

-Nooo. Me niego a moverme.

Lo siguiente de lo que fue consciente fue que estaba en brazos de su mayor, quien lo llevaba directo al baño para lavarle los dientes ya que él seguía demasiado dormido.

Cuando hubo terminado lo llevó nuevamente a la habitación, colocándolo sobre la cama y buscando la medicina para poder aplicarsela. La encontró y la preparó con la jeringa, listo para aplicar.

-Junwonnie, te pondré una inyección en tu brazo, por favor no te muevas.

-Oh por Drácula que grande es esa aguja... ¿Eso me va a meter en el brazo? Ay no...

Jungwon empezaba a tener miedo, la aguja era realmente grande, le daba escalofríos el solo verla.

-Tranquilo, te prometo que no pasará nada, si tienes miedo puedes voltear a ver otro lado.

Dicho eso desinfectó el área donde iría la inyección y con sumo cuidado la aplicó. Pudo ver la clara carita de dolor que tenía el castañito, cuando vacío por completo el líquido procedió a quitar suavemente la aguja y poner en su lugar un pequeño algodón.

-Listo wonnie, ya puedes voltear.

-¡Hyung eso fue terrible! No lo vuelva a hacer, no me gusta.-dijo con un tierno puchero adornando sus lindos y suaves labios.

-Tranquilo, la próxima te toca hasta la noche, esa te la pondrá Sunghoon.

-No quiero. Me niego a otra de esas cosas.

-puedes despreocuparte de eso por el momento, ahora vayamos a desayunar.

Después de un desayuno liviano que consistía en fruta cortada en trocitos con yougurt, agua para el menor y café para el mayor, se dispusieron a limpiar un poco, se supone que el menor debía de mantener reposo, así que Jay no lo dejaba hacer mucho.

Era la tarde, habían hecho una maratón de películas del estudio Ghibli, estaban por la mitad de "Nausicaa del valle del viento" cuando escucharon toques frenéticos en la puerta del departamento que compartían el menor y Sunghoon. Jay le dijo a Jungwon que se quedara ahí mientras el iba a revisar, así manteniéndolo seguro.

Abrió suavemente la puerta, dejando ver solo un poco de lo que pasaba en el exterior, era un hombre fornido el que tocaba, no se veía para nada que fuera un amigo de Sunghoon; mucho menos de Jungwon.

No sabe si fue porque hizo algún ruido o porque lo miró muy intensamente, pero el señor, que se veía ya un poco mayor, volteó a verlo, acercándose peligrosamente a él.

Jongseong tenía miedo.

Se estaba cagando de miedo, pero trató de hacerse ver valiente y con educación hizo una leve reverencia.

-Buenas tardes, ¿se le ofrece algo?

-Busco a un mocoso maricón, ¿lo has visto?

-Estem... Disculpe, pero no sé de quien me está hablando. -dijo con clara confusión en su rostro. El señor parecía ya irritado.

-Jay hyung, quien e... ra... Oh no... - los ojitos del menor reflejaban miedo, sabía que sus padres no lo dejarían irse sin tener consecuencias, pero nunca se imaginó que lo irían a buscar hasta ahí.

-Así que aquí estabas, maldito maricón. Nos vamos, encontré un internado que te hará vampiro, uno de verdad, un hombre. -estaba a punto de tomarlo del brazo, pero Jay se interpuso entre ellos dos, protegiendo a Jungwon.

-Disculpe, pero ¿me podría decir quien es? Y ¿porqué trata así a Jungwon? - Jay estaba notablemente molesto, pero trataba de ser lo más educado posible.

-Yo lastimosamente soy el padre de ese mocoso, es un maricón que sólo le ha traído desgracia a la familia, no es merecedor de nuestro respeto.

-Padre... Basta, ya me fui de ahí, ¡déjenme en paz! Quiero ser feliz, ¿es mucho pedir? -dijo el menor entre lágrimas y hipidos ahogados.

-¡Tu no mereces ser feliz siendo un inútil y una vergüenza! Nos vamos a ese internado. Ahora.

Sunghoon recién había llegado, pero se pudo hacer una idea de que pasaba y no dudó en intervenir.

-¿Qué mierda está pasado aquí?

-¡Sunghoon hyung! ... ¡Ayuda! Yo... Yo...-no logró terminar la frase, cuando se desvaneció en inconsciencia.

-¡Jungwon! Oh diablos, Sunghoon ayudame a llevarlo adentro.

-Bien, pero primero necesitamos que se retire señor, si venía por Jungwon, lamento decirle que ahora yo tengo su custodia completa, obtenerla fue fácil, así que ahora yo soy su tutor legal, largo de aquí antes que llame a la policía.

Al señor Yang no le quedó otra que marcharse de allí, prometiendo volver. Ahora lo importante era controlar el ataque de ansiedad que estaba teniendo Jungwon, nunca le había pasado algo similar, pero ahora las emociones fueron tantas y tan fuertes que causaron eso en él, su cuerpo no lo soportó y como mecanismo de defensa se desmayó.

-Jay, ¿tienes algún dulce? Al parecer se le bajó el azúcar.

-Paletitas, estas le gustan bastante a Jungwon.

-Trae una, yo iré por la máscara de oxígeno. No está respirando correctamente.

En un dos por tres el menor ya tenía el oxígeno ayudándolo y una paletita de fresa a su lado para cuando empezara a despertar. Sunghoon también había traído unas pastillas para la ansiedad por si Jungwon necesitaba una. Esas pastillas le pertenen a Sunghoon, quien de vez en cuando tiene pequeños ataques cuando el estrés es demasiado y tiene demasiado en la cabeza, aunque llevaba un tiempo considerable sin tener que utilizarlas.

La máscara de oxígeno la tenían gracias a que el menor aveces la necesitaba para respirar con normalidad cuando sus alergias no se terminaban de desvanecer. Ahora Sunghoon le agradecía a Jungwon por ahorrar durante tanto tiempo para conseguir una.

-Qu- que... Pasó...? - después de media hora, al fin estaba despertando. Estaba aturdido.

-Junwonnie... ¿Como te sientes? Mira, Jay trajo esta paleta para ti, comela.

-Yo... Me siento mareado... Lo último que recuerdo es que mi papá vino y quería llevarme a un internado... De ahí no recuerdo más. Mi corazón late muy rápido.

-Intenta respirar profundo, el oxígeno sigue corriendo.

-E- espera... Jay... Tu... Escuchaste todo lo que dijo mi padre?

Jay, quien estaba sentado a la par de Sunghoon enfrente del menor, asintió mirando curioso al chico.

Ahora Jungwon de veras sentía que le daría algo...

~Continuará~

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Ale fuera!

My Little Vampire ~Jaywon~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora