Rumi

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Podemos ver a una castaña regresando de un día normal de clases a su apartamento, pero al llegar se llevó la sorpresa de que estaban unos sujetos sacando sus cosas de su apartamento supervisado por el propietario,la chica al verlo fue a confrontarlo.

Uraraka :qué hacen, se supone que todavía tenía asta el sábado para pagarles, ese era el acuerdo.

Propietario: lo siento chica pero se te aviso, y no pagaste, bien chicos saquen todo—dijo serio el hombre para dirigirse con sus trabajadores.

Uraraka :eso no es justo, usted me dijo que tenía asta el sábado —dijo con molestia en sus palabras.

Propietario :nada es justo en esta vida niña así que no me molestes, y entregame tu llave —dijo el hombre a la chica quien lo veía con enojo por no cumplir su palabra.

Uraraka :bien tome —dijo aventando las llaves qué el hombre atrapó sin problemas.

Trabajador :bien jefe esta es la última.

Propietario :bien vámonos—dijo para retirarse de el lugar.

La castalla solo rompió en llanto por no saber que hacer ahora, ¿viviría en la calle? ¿Qué le diría a sus padres? Eran unas de las preguntas que rondaban en su cabeza en esos momentos. Pero en eso sintió como alguien la abrazaba con fuerza, al voltear vio a su amigo midoriya.

Uraraka :Midoriya qué haces aquí? —pregunto la chica mientras se  limpiaba  las lágrimas.

Izuku:tranquila ya todo esta bien, dejalo salir, ya, ya.—decia con un tono de voz cálido para que la chica sacara toda su tristeza.

La chica no aguanto más y rompió en llanto en su hombro, sin notar a la coneja qué veía esto con ternura y un poco de ¿celos?, ni ella savia qué sentía, pero no quiso enterumpir el momento, después de unos minutos la chica se calmo un poco.

Izuku:bien cuéntame que paso ¿vale? —dijo con una sonrisa.

La chica procedió a contarle lo que paso junto a la cituación de sus padres para que entendiera mejor su situación.

Izuku :Ya veo, bueno porque no primero llevemos tus cosas a mi casa para que allí te quedes —dijo calamado y con una sonrisa.

Uraraka :no como crees midoriya, no quiero ser una molestia, además no tengo como pagarte —dijo con pena en sus palabras.

Izuku :Ninguna molestia, lo hago por que somos amigos nada más, ademas no te puedes quedar en la calle, ven vamos, ¿nos ayuda señora Rumi?— Dicho esto los tres se retiraron para acabar más rápido.

La chica no paraba de agradecer al chico por tan buena acción, luego de una media hora acabaron de llevar todo ya qué con los látigos de oscuridad de izuku ere más fácil transportar las cosas, ya que terminaron se centraron en la sala para hablar tranquilamente tomando un poco de te.

Rumi :bien a lo que vine, eres uraraka¿ verdad? —dijo mirando a la castaña recibiendo un acentimiento de esta —bien quiero que tu junto al brócoli testifiquen en contra de el hombre que te intento violar hace unos días, para haci se pudra en la cárcel por intento de violacion a menores—dijo con seriedad

Uraraka:si, midoriya me comentó algo sobre eso, cuando tendríamos que ir?—pregunto calmada

Rumi:tienen asta el lunes para testificar.—dijo a los adolescentes —me gustaría que fueran mañana pero veo que tiene muchos problemas qué resolver como pareja. —dijo la coneja sonrojando a los adolescentes.

Izuku:se-se-equivoca señorita Rumi, so-so-solo somos amigos—dijo sonrojado el chico y nervioso.

Uraraka:si, so-solo somos amigos —dijo de igual manera.

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