𝟖.

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8.- Compañía.

-¡Hari! Ya levántate, vas a llegar tarde.

Desperté de golpe, papá estaba en la puerta de mi cuarto gritando, encendí mi teléfono y me di cuenta de que faltaban tan sólo treinta minutos para llegar a la escuela.

Y de esos treinta, veinte eran caminar hacia ella.

-Maldita sea.

Me levanté rápidamente, sintiendo como eso provocaba un ligero mareo, pero eso no me detuvo para cambiar mi pijama por el uniforme de la escuela, perinarme medianamente bien el cabello y cepillarme los dientes.

-¡Tu amigo vino por tí así que apúrate!

¿Qué? ¿Amigo?... ¿Nishimura en serio...? No creo.

Tomé mi mochila y bajé las escaleras lo más rápido que pude.

-Me voy.

-Mi niña desayuna, no es bueno para ti, menos si vas correr.

-No tengo tiempo, nos vemos papá, te quiero.

-Adios, yo también te quiero.

Mamá estaba sentada en la mesa de la cocina viendo algún post de Facebook en su celular, no se atrevió ni siquiera a mirar hacia la puerta en donde yo estaba.

No sé rendiría tan fácil con su berrinche aparentemente ¿Cuántas veces hemos pasado por esto? Suspiré, ya habiéndome acostumbrado a no despedirme de ella. Salí dispuesta a correr cuando, efectivamente, Ni-ki estaba frente a mi casa con una bicicleta color verde pastel al lado.

-Se te hará tarde.

-Se nos hará tarde Hari.

-¿Por qué...?

-Fui yo quién te hizo desvelarte ayer, así que cuando no te vi llendo a la escuela a la misma hora de siempre, decidí venir por tí.

Sonrió con las mejillas sonrojadas y era incapaz de mirarme a los ojos, estaba avergonzado.

-Si te pasaba lo mismo de la otra vez con el dolor de cabeza, no hubiera estado tranquilo y sólo... Quería asegurarme de que estuvieras bien.

Sonreí porque fue dulce, pero era muy tarde.

-Te invitaré el almuerzo hoy, vámonos.

Subí junto con él a la bicicleta, estaba poniendo mis manos en sus hombros cuando él las tomó y me hizo abrazar su cintura.

-... Sólo para que estés más segura- río por lo bajo y después comenzó a pedalear relativamente rápido.

-Creí haberte dicho que no te preocuparas tanto por mí.

-Y yo creí haberte dicho que era difícil no hacerlo.

Sonreí por pensar lo tierno que había sido eso, pero no podía evitar sentirme preocupada por la hora en el reloj, llegar a tiempo era mi mayor prioridad.

Fue entonces que sentí que mi teléfono sonaba, me estaban llamando, pero no podía contestar, no iba en una motocicleta a máxima velocidad, pero prefería responder una vez estuviéramos en la escuela.

Llegamos tan sólo cinco minutos antes, que seguramente hubieran sido quince minutos tarde si Ni-ki no hubiera aparecido con su bicicleta.

-¡Ni-ki!

Sus amigos empezaron a llamarlo, entre ellos Jeong, así que decidí revisar mi teléfono para poder distraer mi atención en otra cosa que no fuera mi enojo hacía él, descubriendo que la llamada perdida que tenía, era de Ash.

𝗜𝗻𝘀𝗼𝗺𝗻𝗶𝗼  ||  𝗡𝗶𝘀𝗵𝗶𝗺𝘂𝗿𝗮 𝗥𝗶𝗸𝗶Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora