𝟗.

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9.- Nueva pintura.

El día continuó normal, tan normal como puede ser tener a Ni-ki peleando contigo todo el tiempo, pero eso lo hacía divertido, estábamos de camino a la casa de Ash porque él insistió en acompañarme.

No podía recordar algún momento estando completamente sola desde que Ni-ki y yo nos hicimos amigos.

-¿Es aquí?

-Sí.

-Su casa es realmente bonita.

-Su padre es arquitecto.

-Oh.

Ambos pasamos el umbral color blanco que adornaba la entrada de la casa, desde el pórtico se podía apreciar con totalidad todos los árboles y flores que adornaban la entrada de la casa, su jardín era una de las cosas más bonitas que tenía esta y de hecho, mi favorita.

-¡Hari! Es una sorpresa tenerte aquí, bienvenida ¿Y tú eres?

El papá de Ash miró amenazadoramente a Ni-ki, había olvidado comentarle que su padre es increíblemente protector cuando de chicos se trata.

-Nishimura Riki señor, soy amigo de Ash.

-Yo no recuerdo que ella me haya contando sobre tí ¿Tienes interés en ella o algo por el estilo?

-No, no, tan sólo vine a visitarla porque Hari me comentó que está un poco enferma, señor.

-¿Lo conoces Hari?

-Es un amigo de las dos, confíe en mí.

Sonreí, esperando que eso inspirará la suficiente confianza para que dejará a Ni-ki entrar.

-Está bien, pero te quiero en la esquina del cuarto, ni un sólo centímetro cerca de mi hija ¿Entendido?

-Sí, señor.

Avanzamos a la habitación de Ash, Ni-ki miraba constantemente hacia atrás para verificar si el padre de Ash estaba detrás de nosotros o no.

-¿Por qué no me dijiste que su padre no me quería?

-El problema no eres tú Ni-ki.

-¿Entonces?

-Es que eres hombre, ese es el problema.

Abrí la puerta, viendo como incluso estando con un montón de pedazos de tela mojados en la cabeza, Ash estaba viendo Dori.

-¡Ash!

-¡Hari! Que bueno que viniste a verme, ¡Hola Ni-ki! Oh... ¿Papá no te dijo nada malo?

-Nah, no te preocupes. ¿Cómo estás?

-Bien, al fin me estoy sintiendo normal ¿Por qué no vienes para acá?

-Aquí está bien, la esquina de tu cuarto es bonita.

Reí- Tu papá lo amenazó con que debía quedarse en la esquina y no acercarse a ti.

-¡Papá! ¡Creí haberte dicho que dejaras de amenazar a mis amigos!

-¡Es por tu bien! ¡Espero que ese chico esté en la esquina del cuarto!

-¡Lo estoy señor!

No pude evitar reír cuando la voz de Ni-ki tembló al responder, recibiendo una mirada desaprobatoria de él.

-Ay Dios, disculpa a mi papá Ni-ki.

-Tranquila, sólo quiere protegerte, lo entiendo.

Busqué dentro de mi mochila, sintiendo alivio cuando noté que no lo había olvidado-Te traje esto, sé que no es mucho, pero es tu...

𝗜𝗻𝘀𝗼𝗺𝗻𝗶𝗼  ||  𝗡𝗶𝘀𝗵𝗶𝗺𝘂𝗿𝗮 𝗥𝗶𝗸𝗶Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora