4.- Té.
Eran las seis de la mañana cuando el despertador resonó por toda mi habitación, mi cuerpo estaba adolorido por la falta de horas de sueño, pero en definitiva, había descansado más que en los últimos meses.
Me levanté lentamente mirando a mi al rededor, para sorpresa de nadie mi cuarto estaba hecho un desastre, por lo que con un poco de esfuerzo había encontrado la manera de no tropezar con las cosas que habían en el suelo y así, salir con mi uniforme para bañarme.
—¿¡Por qué nunca me escuchas?!
—¿De qué diablos hablas? Escucho todos los días como le niegas ayuda profesional a mi hija ¡Es lo único que te escucho decir!.
Iba a ser una mañana larga.
(...)
Había llegado una hora antes de que iniciarán mis clases.
Literatura era la primera.
Después de una fuerte discusión entre mis padres y que papá saliera de la casa enojado mientras mamá lloraba, huí de casa con la excusa de tener que llegar a clase más temprano.
¿Qué podría hacer? Realmente necesitaba ayuda para arreglar mi ciclo de sueño, entendía que mamá se sintiera atacada al tener a los dos miembros de su familia en contra de ella, pero yo me sentía atacada cada vez que ignoraba mis ojeras, mi rostro con cansancio y mi dolor de cabeza constante, el cuál tenía presente desde que salí de casa, sentí que la cabeza me explotaría, así que recargue mi cabeza en el pupitre, estaba esperando que el dolor me matará o se aliviará por si solo, cuando escuché una voz aproximándose a mí.
—¿Desde cuándo llegas temprano Hari?
Levanté mi rostro e intenté abrir mis ojos para ver la sonrisa burlona de Ni-ki, pero la luz de las ventanas me hicieron volver a cerrarlos con fuerza, el brillo de la luz había hecho que mi cabeza punsara una vez más.
—Uh... ¿Te sientes bien?
—Me duele la cabeza, pero no pasa nada ¿Desde cuándo te presentas a la clase de literatura?
—Te lo dije, quiero tener todas las tareas y trabajos para no molestarte— Ni-ki se sentó a mi lado, sacando las cosas necesarias para la clase— además necesito ser más responsable.
Solté una risa apagada mientras masajeaba mi cien— ¿"más"? pero si nunca lo has sido.
—¡Aprecia mi esfuerzo por cambiar mujer!
Ambos reímos, pero fuimos interrumpidos por un quejido que solté, reírme había intensificado el dolor.
—Deberías ir a la enfermería.
—No, se me pasará pronto.
—¿Es por tu insomnio?
—Supongo.
—... Ahora vengo, trata de dormir un poco.
—Sí.
Escuché como salía del salón, abrí mis ojos por unos segundos, tan sólo para ver la hora en mi celular, faltaba treinta minutos para entrar a clases todavía, por lo que respiré profundo y recargue mi cabeza en el pupitre una vez más, tal vez podría descansar antes de que mis compañeros llegarán.
—¡Ya Jeong! Cállate.
Todo el grupito de amigos de Jeong junto con él llegaron riendo, saltando y azotando sus cosas en las sillas de sus lugares, pude sentir como mis ojos se llenaban de pequeñas lágrimas, ya no soportaba el dolor.
—Primera vez que Han Hari llega temprano y está dormida.
Se sentía como si sus carcajadas fueran clavos enterrandose en mi cabeza, quería gritarles y responderle al estúpido de Jeong para poder sacar el enojo que ya tenía contra él desde lo de Ash, pero el dolor no me dejaba pensar en ninguna respuesta.
—De verdad está dormida ¿Y si vemos sus cosas?
—Hay varias tareas que me faltan, tal vez ella las tenga.
—Jeong, te reto a robarle algo, capaz cuando se lo devuelvas se te declara como la estúpida de su amiga.
—Hecho.
Escuché sus pasos acercarse a mí, seguido del sonido de mi mochila siendo levantada, con rapidez y mucho esfuerzo alcancé a tomarla con una mano, manteniendo mis ojos cerrados y la cabeza gacha.
No quería que vieran lloran y creyeran que era por ellos.
—Miren, si estaba despierta— él y sus amigos rieron— vamos Hari, sólo necesito un par de tareas.
Yo no me moví un sólo milímetro, aproveché el silencio que se había formado para sujetar con más fuerza mi mochila.
—Te prometo una cita para tu amiga si me das tu mochila.
Empezó a jalarla, el movimiento hizo que comenzará a sollozar, morder mi labio ya no funcionaba para evitar que me escucharán llorar.
—Aww, la pequeña bebé está llorando porque le están quitando la mochila.
Todos rieron y los tirones de Jeong empezaron a ser más fuertes.
—¿Qué diablos estás haciendo Jeong?
Ni-ki caminó lo más rápido que pudo hacia nosotros, pude notar como dejaba un vaso con té sobre nuestra mesa y enseguida hizo que Jeong soltará mi mochila.
—Vamos Riki, sólo le estabamos jugando una pequeña broma.
—Le duele la cabeza, aléjate de ella.
Todos nos sorprendimos al escuchar el tono autoritario con el que habló. Ni-ki sé agachó hasta estar a la altura de mi rostro y en cuánto notó que estaba llorando, tomó mi mano y con preocupación me susurró.
—Te está doliendo mucho ¿No es así? tenemos que ir a la enfermería.
—No quiero ir.
—Pero...
—Llamarán a mis padres.
Porque sí, lo único que no quería era aumentar más a la pelea que ya habían tenido, después de todo el tema principal de esa discusión, era mi insomnio.
—Está bien... te traje un té, cuando te sientas un poco mejor te acompañaré al baño para que te laves la cara ¿Ok?
—Ok.
Ni-ki se levantó y acomodó mi mochila en su sitio, sentándose a mi lado derecho.
—Ay Riki, era sólo una broma, no te pongas así ¿Desde cuándo te llevas bien con Hari?
—Eso a ti no te importa, se siente mal y lo mínimo que puedes hacer es callarte e irte.
Hubo un silencio muy pesado, hasta que escuché como Jeong se alejaba de nosotros y Ni-ki me acercó el té; poco a poco fuí tomando pequeños sorbos y por suerte, el té había reducido significativamente mi dolor.
Nuestros compañeros empezaron a entrar y cuando Ash me vió, se acercó casi corriendo.
—¿Estás bien Hari? ¿Qué te pasó? ¿¡Lloraste!?— en su voz se reflejaba la preocupación.
—Le duele la cabeza, insistí en ir a la enfermería, pero no quiso... creo que deberías llevarla a que se lave la cara.
—Claro, vamos Hari.
Ambas salimos del salón, me sentía un poco mareada, pero al menos el dolor había desaparecido.
—No querías ir a la enfermería por tus padres ¿Cierto?
—... Se pelearon de nuevo.
Ash era la única persona que sabía de las discusiones constantes de mis padres.
—Tranquila, todo estará bien.
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𝗜𝗻𝘀𝗼𝗺𝗻𝗶𝗼 || 𝗡𝗶𝘀𝗵𝗶𝗺𝘂𝗿𝗮 𝗥𝗶𝗸𝗶
أدب الهواةOh no, Hari y Ni-ki jamás se han llevado bien. A Hari le molesta la actitud bromista de Ni-ki. A Ni-ki le encanta burlarse de Hari. Han Hari es compañera de asiento de Nishimura Riki y sus conversaciones, no van más allá de las tareas, trabajos de l...
