Esa mañana luego de ardos y terribles 6 meses de encierro, el muchacho rubio despertaba por el sonido de su estruendosa alarma, su habitacion desde esa noche que sus amigos lo llevaron a casa estaba cerrada con llave, las discusiones de Sid, su padrastro y su madre aumentaban por segundo, era tedioso que las palabras mas dichas por ese hombre fueran "Fracaso" "Vago" "Alcohol" en relacion siempre a "Tu hijo". El rubio escalaba por su ventana a la madrugada y huia a comprar cervezas, muchas para mantenerse una o dos semanas, y comida enlatada, ya apenas se bañaba y su dinero era escaso, talvez ya los murmullos en la calle habian cesado, talvez ya era hora de salir, pero, ¿Hacia donde? ¿Para que? Daba igual, no podria vivir con centavos un mes mas. Se sentia desequilibrado, sentia que necesitaba encontrar un eje, entonces recordó, Daniel siempre le habló de un hombre, con equilibrio, sabiduria, un hombre que podria ayudarlo como en otra ocasion, el señor Miyagi.
Frotó sus ojos lagañosos y fruncio el seño, un cobra kai nunca se rendia, eso era de nenitas, que diablos hacia en una cueva oculto? La solucion se le apareció y su rostro se iluminó. Se sentó en la cama y fue caminando hacia el baño pateando latas de cerveza con sus pies descalzos, se miró al espejo y se retiro lo unico que llebaba puesto, sus boxers, miro su cuerpo que ahora estaba menos entrenado al espejo y entendió que ya era hora de dejar de perder el tiempo, su animo habia subido un 1000%, abrió la ducha y luego de unas dos tres horas de estar arreglandose se escuchó como la puerta de su habitación se abrió, su madre salio de el libro que leia en el sofá y se levanto con prisa, sin siquiera llegar a pisar un escalon vió a su hijo, con ropa clara, sin ninguna cinta negra en la cabeza, ni cobras en la ropa, limpio, peinado y arreglado, con una campera de jean, una remera blanca, unos jeans conjunto la campera y ese aroma delicioso a su perfume de la epoca. Llegó abajo y su madre emocionada lo abrazó con fuerza llenando su carita suave y blanca de besos.
Laura Lawrence: Estoy tan orgullosa de ti hijo, sabia que podias salir de esa, de ahí. siempre supe que podias mi bebé...
La mujer Lawrence lloraba en los brazos de su hijo, quien la acariciaba y besaba con amor, la habia extrañado todo ese tiempo poder abrazar y besar a su unica persona en este mundo.
Jhonny: Lo siento madre... No tenia la furza para afrontar todo...
Su madre lo soltó y acarició su rostro, Jhonny secó sus lagrimas y besó la frente de su madre, esta suspiro suavemente un poco mas calma y le sonrió tomando sus manos.
Laura: Bueno, ahora la tienes, usala amor mio, y no pienses ni escuches a el resto, son unos idiotas.
Jhonny rió suavemente ante el vocabulario de su madre, ella habia notado el grosor de la voz de el, indicaba que habia estado tomando y llorando todo este tiempo, pero tenia las llaves de su motocicleta en la mano, no tenia intenciones de quedarse, ensegida ella supo donde el iba, con ese chico LaRusso del que tanto murmuran en las calles, así que por mas que quisiera no iba a retenerlo mas ahi, antes de que Jhonny pudiera volver a hablar Laura lo tomo de la muñeca y caminó a paso apresurado a la salida, le abrió la puerta y lo abrazó por ultima vez.
Laura: Vete antes de que Sid te vea... Ya sabes como es... Luego cuentame sobre ese chico
Jhonny vió como su mamá lo soltaba y como el exterior mañanero le alumbraba el rostro, suspiró y miro a su madre fascinado, dejó un beso en su frente y dijo...
Jhonny: Te amo, mamá.
Dijo antes de mirar a su derecha y izquierda para luego salir y cerrar la puerta.
Laura: Y yo a ti mi pequeño Jhonny...
En la casa del señor Miyagi
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El amor lo vence todo.
ФанфикшнDesde la perspectiva del narrador @Abylminion. Esta historia LawRusso detalla las películas de karate kid con la pareja como principal foco en un romance adolecente. (Hormonal, enamoradizo y dramático). © Derechos reservados
