9. PERDIDODaniel
— ¿Demonios? — grité asombrado. Repetí la palabra con más incredulidad en el sonido que en el pensamiento.
—En efecto, demonios. Bueno, alas negras... esos no eran unos demonios cualquiera, los que te buscaban eran dos demonios rojos— paró su discurso para comprobar mi semblante, debió de verlo serio o atento porque prosiguió—. Aunque parezca que ahora mismo estoy diciendo estupideces y te encuentres perdido puesto que los cimientos de tu estabilidad vital y mental se desvanecen ante algo que tu cerebro no es capaz de explicar, como ya hizo anteriormente cuando aquella noche tus músculos, tendones, miembros, órganos, y en definitiva todo tu ser no pudo reaccionar y se paralizó ante aquellos seres; si recapacitas, poco a poco verás que lo que digo es cierto.
—Suponiendo que lo que dices es verdad, tendría que plantearme todas las creencias de mi vida—aclaré— no es tan fácil...
—Vamos Daniel, tú ya eres consciente de que aquello que viste en tu casa, no era normal; del mismo modo que estás totalmente seguro que no eres un joven como los demás. Una persona cualquiera, no habría derrotado a esas criaturas.
Yo sabía que algo extraño pasaba conmigo, pero no había podido o querido descubrirlo o asumirlo nunca. Siempre había estado ocultando las cosas extrañas que me pasaban; no por miedo personal, sino por miedo a causar dolor a los seres que más he querido este mundo. El profesor tenía razón, si quería averiguar qué o quién era, debía sincerarme. Desde que mi madre había faltado, mi padre se volvió mucho más protector, así que me había prohibido hacer demostración alguna de mis "cualidades" en público.
— Bueno... yo... desde que era pequeño, alrededor de los cuatro años —aclaré— he notado cosas que otros no sentían a mi alrededor...
— ¿ A qué te refieres , exactamente?— Me interrumpió.
—Me refiero, a que con una corta edad era capaz de intuir qué personas eran buenas o malas solo con mirarlas a la cara, podía hablar la mayoría de las lenguas muertas del planeta, podía mover pequeños objetos sólo con pensarlo, en ocasiones había visto criaturas extrañas como aquel día en clase, también sabía leer la mente de algunas personas que me rodeaban. No sé porqué no me ocurre con todos —me acerqué a la impoluta mesita auxiliar que se encontraba encajonada entre la cama y la máquina que me insuflaba vida y me quitaba muerte a cada pitido, para beber un poco de agua de una botella— también he sido capaz de saltar mucho más alto que mis compañeros de educación física y mis heridas siempre han sanado con bastante mayor rapidez que al resto de los que me rodeaban. Recuerdo una vez que me caí de la bicicleta en el porche de unos amigos y me destrocé la cara. Cuando la madre de mi amigo me vio al día siguiente, no daba crédito, las heridas habían sanado.
—Entonces estarás de acuerdo conmigo en que lo que viste eran alas negras. —dijo el profesor analizando mi rostro con cierta curiosidad científica.
—¡Siií! —dije dubitativamente, sin terminar de creérmelo lancé una pregunta— ¿Existen muchos más de esos o eran sólo esas dos criaturas?
— Ja, ja —se le escapó una pequeña risa—. Estimado Daniel, esos son sólo dos pobres esbirros destinados para la lucha y la guerra. Son los llamados diablos rojos, por su color rojizo y negruzco característico. Pero... hay otras especies inferiores y superiores a éstos dentro de los alas negras.
—¿Quieres decir, que existen más de ellos y otras clases? —pregunté perplejo ante la revelación—. ¿Cuántos tipos de criaturas así existen? Y aun más importante ¿Cuáles son los que viven entre nosotros , profesor?
—Verás, antes de explicarte la clasificación exhaustiva de las entes del mal. Permíteme que te cuente el origen de todo esto y por qué nos encontramos en el punto crítico de toda nuestra historia. Debes saber que esos "poderes" o cualidades especiales las heredaste de tu madre. Por eso estás aquí aunque hayas muerto de momento. Yo, al igual que tu madre, soy un alas blancas, y espero que cuando superes el Diaberum, tú también lo seas.
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Alas Negras
Fantasy¿Puede el amor desafiar el destino del bien y los planes del mal? Kassandra y Daniel son un chico y una chica normal, aparentemente. Sin embargo, los secretos de sus respectivas familias les han mantenido oculto los seres tan especiales que son. Ka...