ochenta y tres

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--- ¡Niki! Te fuiste corriendo y no me esperaste... --- Sunoo sonaba ofendido, con la silla a centímetros de la puerta del comedor, sin poder pasar el umbral para no caer por la rampa, bastante empinada, pero se detuvo cuando vio a los tres secándose lágrimas inútilmente ---. No lloren, me harán llorar también... --- parpadeó para despegar su vista ---, ¿por qué lloran?

--- Su-ni

El castaño pareció tardar un momento en creerlo, mirando a Jungwon mientras sus ojos se iban llenando de lágrimas, hasta cubrir su rostro con sus manos y comenzar a llorar.

Jungwon fue a abrazarlo y el otro correspondió.

Niki anunció que iría a buscar a Jake, dejándolos a los tres en el comedor.

Sunoo no pudo evitar ver las marcas en el cuello de Jungwon.

--- ¿Tú y ... lo...?

Jungwon negó.

--- Algo --- murmuró.

--- ¡Yang Jungwon!

Saltó un poco al escuchar el grito de Jake, que había entrado corriendo al comedor.

--- Dime que Niki no me miente --- habló, Jungwon vio detrás de él, a Sunghoon y a otros que se asomaban en la puerta.

--- No --- dijo, negando.

--- Awww, bebé --- el mayor lo abrazó con fuerza, sonriendo ampliamente, sintiéndose a desbordar de ternura por aquella sílaba que había sonado como un pequeño "ño".

Su director sacó su celular, donde Jungwon marcó el teléfono de su madre, hablando con ella por primera vez, con lágrimas cayendo por su rostro, y Heeseung abrazándolo, ayudándolo a mantenerse de pie.

Jungwon seguía siendo bastante callado, respondía con pocas palabras, y hablaba muy bajo, en un tono sutil, que hacía que todos hicieran silencio para que se pudiera escuchar su suave y tierna voz.

Sin querer hacerlo a propósito, continuaba haciendo señas para hablar, acompañando sus palabras, lo que a veces hacía que tuviera que cortar la palabra para que acompañara al gesto; y hasta llegó a seguir hablando en señas, mientras murmuraba sonidos incoherentes.

La señora Yang habló con Jake , pidiéndole que los trajera a ambos chicos ese mismo día, el mayor no se negó, y les dijo que juntaran sus cosas, inmediatamente que volverían a Seúl en cinco minutos.

Heeseung y Jungwon obedecieron, con ayuda de Niki, guardaron todo a presión en sus valijas y lo llevaron hacia la camioneta de su mayor.

Se despidieron de sus amigos, quienes dijeron que intentarían volver lo más pronto posible, y que se aburririan sin ellos.

Mute [Heewon] ¹Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora