Día Tres, parte dos

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Los suaves golpes a la puerta de su habitación le hicieron despertar, se había quedado dormido a pesar de que posiblemente horas antes se encontraba en un debate mental fuertísimo consigo mismo, haciéndolo dudar en el proceso de su propia existencia y su propósito en la vida.

Dudo en levantarse del todo de su cama, pero ganó sus ansias, sabía que Jay se encontraba detrás de la puerta, solo eran ellos dos, mierda.

Sus nervios volvían en cada paso que daba, pero no daría vuelta atrás, sin miedo alguno, abrió la puerta y ver a Jay frente a frente le hizo avergonzar.

-¿Estás bien?, me preocupé por la manera en que te fuiste, no quise molestar y no te seguí, pero dormiste en toda la tarde, no has comido nada, así que te preparé algo de comer, hyung

Su sonrisa le hizo dar un vuelco a su corazón, latía tan bonito que le causaba ternura el ritmo que tomaba dentro de su pecho, la mirada preocupada de Jay le causaba mariposas en el estómago, esas bonitas mariposas que hace años no había sentido, no dudo en sonreir de vuelta, su más sincera y bonita sonrisa.

-Gracias, Jay

Agradeció con el corazón, Jay sonrió sin mostrar los dientes y le acompaño hasta el comedor, sin despegarse de él hasta que no se acabará la comida.

La noche cayó y ambos se encontraban sentados en aquel mueble de color arena, un tanto alejados, después de haber acabado con todo lo que le había preparado Jay, esté le confesó que no vió la película que se suponía que verían en la mañana, ya que según no tendría sentido verla solo, lo que aquello también causo mariposas a su estómago, y claro, no se negó a verla.

Era de terror, uno que otro susto se llevaban, pero no eran de los que si causaban incomodidad, el ambiente se sentía tranquilo y despreocupado, sin embargo sus emociones eran un martirio, no podía evitar mirar a Jay de reojo y mucho menos detallar cada esquina de su perfil, dios, qué lindo es.

Se mordió el labio inferior en acción de querer alejar toda emoción que le vuelva loco como en la mañana, no le apetecía huir de nuevo.

Un leve susto se llevó cuando escucho un grito proveniente de la película, su mirada a pesar de tenerla fija en Jay, terminó en la pantalla plana, la cual mostraba a una chica huir del posible asesino.

-Es que es despistada, si no hubiera salido del escondite, no estaría huyendo por su vida ahora

Opinó Jay con frustración con la mirada posada en en la pantalla, esperaba que esté no le hiciera preguntas de la película por qué juraría contestar que la marca de nacimiento en su cuello es tan hermosa.

No sabe cómo pasó, pero solo culparía después a sus emociones, sentimientos y las mariposas en su estómago, con la rapidez y fuerza que llevaba conteniendo desde hace horas atrás, se abalanzó sobre Jay, capturando torpemente sus labios con los suyos, escuchando un quejido lleno de sorpresa por parte de él.

Un leve roce de labios, un tierno y lindo toqué de labios, su corazón sentía latir como un total desquiciado, sus ojos se encuentran totalmente cerrados y con miedo a abrirlos.

Mierda.

A Solas |JaySeung|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora