Día Cuatro, parte 2

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Sus manos eran cubiertas por las de Jay, sus caricias le proporcionan calidez y también una leve corriente eléctrica.

Después de aquél beso, ambos decidieron sentarse y hablar, la verdad es que solamente llevan mirándose por unos leves minutos, ninguno puede hablar y es entendible.

Un largo suspiro salió por sus labios, su compañero analizo aquella reacción y solamente optó cuestionar aquello con la mirada, es tan intensa que le genera escalofríos.

─Hyung

La voz de Jay sonó más gruesa de lo normal, su cuerpo ante aquello reaccionó erizandose y sus emociones se encuentran descontrolados, ¿desde cuándo Park Jongseong tiene esté poder en él?, su mirada la mantenía baja, sabía que algo pasaría si lo miraba directamente.

─Jamás imagine besar a un hombre, jamás me imagine llegar a besarte, en realidad, esto me está costando, no entiendo en estos momentos lo que estoy sintiendo

Su voz raposa y sus palabras le hicieron sentir extraño, su corazón late muy rápido, en serio no quiero verlo a los ojos.

─Pero de algo estoy muy seguro, lo que hizo anoche y lo que hice por mi propia voluntad hace unos minutos, lo volvería a repetir

Sintió el leve apretón que Jay proporcionó en sus manos, aquello junto con la firmeza y sinceridad de su voz, la seguridad apareció y le acarició el corazón, no dudo en alzar la mirada y verlo directamente a los ojos, Jay mantenía firme su mirada y la cercanía de su rostro al suyo le respondía muchas dudas.

─Me hiciste dudar de tantas cosas de las que no encontraba respuestas, pero con ese beso, todo pareció estar claro, hyung, siempre me gustaste, aunque nunca lo quise admitir, y creo el saber por que

Las manos de Jay se movieron hasta sostener ahora sus mejillas, proporcionó dulces caricias, sentía su corazón querer salirse de su pecho.

─Jay

Una tierna sonrisa le fue proporcionada, Jay es tan bonito cuando sonríe.

─No es necesario que digas nada, me has dicho bastante con tus acciones y estoy más que seguro que sientes lo mismo que yo

Sus palabras salieron tal cual dulce de miel, embelesado su corazón tocó la pared de su pecho, realmente quiere salir y besar a Jay.

Ambos acercaron sus rostros, acariciando en el proceso sus narices, en un lindo beso esquimal, las manos de Jay en sus mejillas le proporciona tanta calidez.

─¿Sabes?, eres lo más bonito que pudo cruzarse por mi camino, se que el destino lo quiso así y estoy en deuda con el, te cuidaré con el corazón, jamás te sentirás solo y tampoco poco querido

Sentía los ojos irritados, siente llegar las lágrimas, se siente tan feliz.

─Soy tuyo

Y solo eso bastó para sentir preso esos lindos labios contra los suyos, sus lágrimas se deslizan al compás del movimiento de sus rostros, son tantas emociones en cuestión de minutos. Sus manos no se mantuvieron quitas ya que sujetaron sin fuerza alguna la nuca de Jay, acercándose muchas más, tanto que se levantó de su lugar sin despegarse de él, sintió las manos de Jay aferrarse de su cadera, ayudándolo a tomar asiento, quedando a horcajadas.

─¿Puedo tocarte, hyung?

Jay se había separado un momento de su contacto, su voz salió tan rasposa que sintió desfallecer, sintió arder sus mejillas, aquella pregunta y la mirada que le regala son tan intensas, sonaron intensas, sin embargo no lo dudo y asintió con una tímida sonrisa. Jay de igual manera le ofreció una sonrisa tímida, lentamente se acercaron de nuevo, y sus labios no tardaron en encontrarse, pero ahora la diferencia eran las caricias que Jay empezó a proporcionar por toda la extensión de su espalda, cintura, cadera, hasta llegar a sus glúteos, aquello le hizo sentir una gran descarga eléctrica por toda su columna vertebral, sonrió coquetamente durante el beso, sonrisa que no paso desprevenida por Jay, sonriendo de la misma manera.

Sus acciones fueron detenidos por el fuerte sonido del timbre de su teléfono, ambos asustados se separaron, viendo en dirección de donde provino el sonido, aunque luego de que este dejara de ser ruidoso, ambos se miraron y rieron al compás.

─¿Tienes hambre?

Habló junto con una sonrisa juguetona, después de un rato de reírse junto a él.

─Mucha, hyung

Ante sus palabras asintió y sin dudarlo se quito de encima de él, para tomar su mano y guiarlo a la cocina.

Definitivamente esto no es un sueño, esto es completamente real.

A Solas |JaySeung|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora