Día Cuatro

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"Sus labios tibios le hacían un revoltijo en el estómago, sumamente suaves, pequeños, pero encajan perfectamente con los suyos.
En ningún momento se volvió vulgar, solo un simple toque de labios, pero bastó simples segundos para entrar en razón.
Asustado se apartó del chico que ahora se encontraba mirándolo sorprendido, sus miradas se conectaron, él chico abrio los labios, para luego proporcionar un ¿hyung?, en cuanto su corazón golpeó su pecho, con rapidez se levantó del mueble y corrió hasta su habitación, sin decir absolutamente nada"

Asustado abrió los ojitos, observó a su alrededor y se dio cuenta que se encontraba en su habitación, sintió arder sus ojos en cuanto se acordó de todo, después de aquél beso robado por parte suya, Jay confundido trató de interrogarlo, no le hizo el feo ni nada, pero de nuevo como un cobarde salió corriendo de la sala de estar hacia su habitación, y de nuevo Jay no le siguió.

Está asustado, y sabe muy bien que Jay ya no sería el mismo después de lo que había hecho, su pecho se apretujo y con dificultad tomo aire, pero ya era tarde, había roto en llanto, sollozo tras sollozo, llevando ambas manos a su pecho, dejo salir todo lo que le molestó esos días.

Había arruinando todo, ¿por qué sus papás lo habían hecho tan impulsivo?

Sus hipidos le asustaron, estaba llorando demasiado fuerte, queriendo buscar una sanita o algo parecido para limpiarse los mocos, la puerta de su habitación siendo abierta le hizo saltar en su lugar, dirigiendo su mirada a ella, se encontró al que menos quería ver, Jay le miraba raro, no podía descifrar lo que quería transmitir, sin tomarle importancia a su entrada dramática, decidió limpiarse la nariz con la manga de su pijama.

-Lo siento, no debí hacer eso, no debí, no sé que fue lo que me sucedió, de verdad lo-

Sus palabras no fueron concluidas por el brusco acercamiento de Jay hacía él, la mirada de Jay era tan intensa que se sintió intimidado.

Jay-ah, lo siento, lo siento mucho, de verdad que yo-

Iba a seguir disculpándose, cuando Jay rápidamente lo acalló juntando sus labios a los suyos, haciéndole soltar un sonido sorpresivo.

Los párpados de Jay se encontraban cerrados, su respiración era tranquila, sin embargo los golpes en su pecho que su corazón provoca le hacían cosquillas en la mano que se relajó encima de esa sección, ¿Jay se encuentra de la misma manera que él?, lentamente sus emociones tomaron con tranquilidad la situación, se sentía mejor que hace un momento, sus párpados cayeron lentamente y se dejó llevar.

Las manos de Jay se apoderaron de su cintura, agarrándolo posesivamente, como si tuviera miedo de que huyera de nuevo, pero estaba más que claro que no lo haría, ya que se apegó al cuerpo ajeno con rapidez, mientras guiaba ambas manos a la nuca de esté, atraerlo más a él y así profundizar aquel beso que jamás espero recibir.

Jay ladeo su rostro, profundizando el beso, haciéndole sentir esas dichosas mariposas, tratando de no quedarse atrás le siguió el ritmo en cuestión de segundos.

Esto tenía que ser un sueño.

A Solas |JaySeung|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora