Día Uno, parte dos

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Ya de nuevo en el departamento, se dirigió al baño, necesita refrescar sus calientitas mejillas, era extraño, normalmente eso le pasaba cuando se sentía avergonzado, pero no había hecho nada vergonzoso en frente de Jay y la verdad es que ni le importaba si lo hacía, él nunca le juzga o se burla de su persona, al contrario, normalmente le halaga en casi todo lo que hace.

Sin ser brusco se tallo ambas mejillas con ambas manos, se miró al espejo, se sorprendió al compararse con un tomate después de unos cinco segundos de pensarlo, ¿porqué se sonroja de la nada?, bueno, tal vez y fue muy brusco con el tallado de su mejillas, si, eso debió ser.

Se secó el rostro y salió del baño.

Una vez llegó a la sala de estar, se detuvo, Jay se hallaba justo ahí viendo tal vez una película.

Sorpresivamente lo cachó mirándole ya que inmediatamente giro su rostro a su dirección, causándole un susto, Jay exorcista.

-Heeseung no seas raro, ven

Sin el hyung en su oración, sintió saltar con un poquito más de fuerza su corazón, demonios, ese calorcito de nuevo.

Jay después de llamarlo dirigió de nuevo su rostro a la televisión, sin hablar, se acercó al sillón, tomando asiento a su lado, un poco alejado.

Lentamente el ambiente le peso, dejo caer su cabeza, apoyándola contra la pared cercana al antebrazo del sillón, soltó un suspiró y cerró los ojos.

-Heeseung si estás casando ve a recostarte, no tienes por qué quedarte conmigo, en cuanto acabé está película iré a la cama

Las suaves palabras de Jay le hicieron abrir de golpe sus ojos, admirando con rapidez el perfil de esté que aún mantenía su atención en la televisión.

-No estoy cansado, solamente me siento cómodo, además, tús gustos en películas son un poco diferentes a los míos

Ante lo último escuchó un sonido de indignación por parte de Jay, no pudo evitar soltar una risita.

-¿Sabes qué?, mejor lárgate de aquí

Ante sus palabras no filosas soltó una carcajada, escuchando otro sonido indignado.

-Me invitaste a ver la tele, ahora te aguantas

Habló con picardía después de un rato de recuperar el aliento, sin embargo la mirada gatuna de Jay le había hecho dar un respingo en su lugar, sintió sus mejillas calentarse más de lo normal, su corazón pálpito con fuerza.

¿Jay le había hecho sentir de esa manera con esa sola mirada?

-Como sea

Sentenció Jay, y ante eso rió nerviosamente, esté no tardó en devolver su atención a la televisión, dejándole un extraño sentimiento.

El ruido de la televisión invadió el departamento, Jay cómodo veía atentamente su película, por su parte, sin darse cuenta, él se dedicó a admirar de reojo y discretamente él perfil de su compañero de grupo.

La nariz recta, la perfecta simetría de sus ojos, las pestañas quebradas, sus bellas cejas relajadas, lo lindos que se veían sus labios fruncidos ante la concentración y su perfecto mentón afilado. Sentía sus mejillas de nuevo encenderse, a este paso sabía que ridículo era la palabra que tenía plantado en su frente.

Esto le asusta de a poco, pero no es incómodo, le empieza a gustar.

...

"No hyung, te prometo que he estado comiendo bien, mi mamá y hermana me han llevado a lugares con comida deliciosa"

Escuchó la voz de Sunoo a lo lejos de donde se encuentra, Jay y él mencionado se habían hecho videollamada desde hace un buen rato, en pequeñas ocasiones saludo al menor y pregunto por su salud, y demás.

-Me alegra mucho oír eso Sunoo, por cierto, en cuanto regreses, te llevaré a ti, Wonnie y Ni-Ki a comer a un restaurante de carnes, ¿te parece?

Sonrió al escuchar el tierno gritó de su menor y los seguidos "sí", Sunoo es lo más bonito que les ha pasado en su vida.

-¡Hyung eres él mejor!, te apreció mucho, mucho

Escuchó la tierna risita de Jay, y por algún motivo sintió cálido su pecho, una sonrisa boba apareció inconsciente en su rostro.

-Okey, entonces te llamo después, quedé con Heeseung hyung para cenar juntos, cuídate y abraza a tú madre por mí, ¿de acuerdo?

Dijo Jay con cariño, mientras escuchaba a su menor repitiendo la misma acción que antes, se imagina los corazones que esté posiblemente haría con sus manos en forma de despedida.

Después de un segundo escuchó cómo se finalizó la llamada, y pasos seguidos llegando a la sala de estar.

-¡Vámonos por ese ramen, hyung!

Se asustó ante su grito de ánimo, esté solo se abstuvo de reír, notando su andar, no dudo en seguirle por detrás hasta la entrada del departamento.





















A Solas |JaySeung|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora