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Corregido


Pedri

Nunca pensé que una persona pudiera invadir tu mente a tal grado de no ser consciente de lo que haces. Era impresionante la forma en la que aquella chica invadía mis pensamientos.

Todo el fin de semana estuve preocupado por cómo estaba. Le pregunté alguna que otra vez a Ferran cómo se encontraba y él solo decía que bien.

Pero yo seguía preocupado por Emily.

Esa necesidad de hablarle y preguntarle yo mismo cómo se encontraba cada vez se hacía más presente.

Hoy era lunes y nos tocaba entrenamiento, como de costumbre. Solo que hoy comenzábamos más tarde, así que eran las diez y cuarenta cuando llegué al Camp Nou. Saludé al personal de la entrada y seguí mi camino hasta el vestuario.

Algunos chicos ya habían llegado, así que fui a saludarlos.

-Eh, Pedri, ¿qué tal estás? -me pregunta Ansu con una sonrisa radiante.

A veces me preguntaba si era alguna especie de extraterrestre, porque siempre estaba con una sonrisa en el rostro y una energía infinita.

-Pues bien, con algo de cansancio, pero bien. -digo mientras tomo mis cosas para comenzar a prepararme.

-No me digas que te has liado con alguna chica. -dice Ferran acercándose con una ceja enarcada y una sonrisa coqueta.

Al verlo, lo primero que se me viene a la mente es Emily.

-¿Quién se ha liado con quién? -pregunta Gavi entrando al vestuario.

-Callaos ya. No me he liado con nadie, pesados. -digo tomando mis auriculares para salir en dirección al campo.

Una canción comienza a sonar a todo volumen mientras empiezo a calentar.

Quiero ver perreando a toa' esa' babie'...

Canto por lo bajo mientras sigo trotando alrededor de la cancha.

Los chicos comienzan a calentar entre ellos y algunos por su cuenta. Sigo en lo mío hasta que veo que Ferran está solo.

Sin pensarlo, comienzo a trotar hacia él.

-Ferran...

-¿Qué pasa? -pregunta mirándome.

-¿Cómo... cómo está tu amiga? -digo mirando el suelo.

-¿Hablas de Emily? -pregunta con una sonrisa extraña.

Las ganas de pegarle un puñetazo no me faltaban.

-Pues claro, ni que conociera a otra de tus amigas, idiota. -le digo ya un poco cabreado.

-Uy, perdón, sí. -responde levantando las manos en señal de inocencia-. Está bien. Por lo que sé, hoy tiene consulta con el médico. -dice mientras estira los brazos-. ¿Por qué preguntas?

-Pues... pues por nada. Solo quería saber de ella... O sea, no-no de ella... de-de su sa-salud...

¿Desde cuándo yo tartamudeaba?

Dios...

¿Qué me pasa?

Paso una mano por mi nuca, bastante nervioso.

-Sí, sí... como digas, Pedro González. -dice Ferran mientras comienza a caminar hacia donde estaba Xavi, que nos estaba llamando.

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Un solo partido • PedriHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora