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Pedri

llevaba el entreno fatal, hacia dos dias de que habiamos jugado el clasico, despues de llegar al acuedro con emily de esperarla en la esquina de la calle para irnos juntos, todo habia resultado de la mierda.

me demore mas de lo pensado en llegar hazta alli y cuand lo hice, no habia rastro de ella, tampoco al llegar a casa esta hay y ferran tambian habia decidido no asistir, le habia un sin fin demensajes pero lo unicio que obtenia era un entregado, ni si quiera el misero visto.

ferran por otra parte me pasaba de mi y aunque yo tapoco me qedaba atras, tenia cierta duda de que al si pasara algo etre el la pelinegra despues de todo.

Me apresuro a terminar rápido y, una vez escucho el pitido del silbato, camino apresuradamente hasta los vestidores. No me apetece quedarme mucho tiempo allí, así que decido tomar mis cosas y largarme rápidamente.

Me monto en el coche y, una vez estoy por salir, un montón de fanáticos y periodistas aparecen frente a mí. Las ganas de detenerme eran nulas, pero por alguna extraña razón creía que era necesario. Comencé a bajar la velocidad y bajé el vidrio. La gente se lanzó rápidamente hacia el carro.

—Pedri, unas preguntas. ¿El gol que dedicaste en el partido ante el Real Madrid fue para tu primera novia?

—¡Pedri, aquí Radio La Luz! ¿Qué ha pasado con Leonor Casilla? ¿Ya se acabó el amor? ¿Es cierto que la has engañado con aquella chica, amiga de Ferran?

—Una pregunta.—Esta vez reconozco la voz. Es Juan José, reportero de una de las revistas amarillistas con las que he lidiado este último tiempo.—¿Desde cuándo te comenzó a interesar una chica que no es tan guapa como Leonor?

Esto último colmó mi paciencia. Sin importarme las consecuencias, me bajé del carro de un portazo y me acerqué bruscamente a él. Los periodistas abrieron paso de inmediato, sorprendidos por mi reacción. Juan José, en cambio, seguía sonriendo con superioridad, como si hubiera conseguido exactamente lo que quería.

—No vuelvas a referirte así a Emily. Para empezar, no tienen ningún derecho a comparar a dos mujeres y, segundo, ella es muchísimo más de lo que ustedes creen. Y segundo Leonor y yo solo fuimos amigos, que quede claro aquello.

Vuelvo al carro y arranco apresuradamente. Estaba cabreado como la mierda. Algo me decía que aquel día habían pasado muchas más cosas de las que yo sabía. Y, por alguna razón, Ferran sabía algo.

❀❀❀

Después de ir a casa a pegarme una ducha y cambiarme, salí rumbo a la casa de Ferran. Necesitaba poder saber qué había sucedido después de dejar sola a Emily.

El camino fue corto, tenía esa sensación de opresión en el pecho. Una vez aparqué el coche, bajé y caminé hasta la entrada. Como si ya esperase mi llegada, Ferran abrió la puerta antes de que pudiera tocar el timbre.

—¿Qué carajos sucedió después de que salí del estacionamiento el día del partido?

Ferran solo hizo el ademán para que pasara. Una vez dentro, solo pude caminar hasta el salón y sentarme en el sofá. Mi amigo no tardó en seguir mis pasos; su cara era de pocos amigos. Se colocó enfrente de mí, observándome.

—No sé lo que quieres con Emily, pero si solo será para mantenerte ocupado un tiempo y después mandarla a la mierda, déjame decirte que es mejor que te alejes de ella, Pedri.

Aquello me descoloca. Antes de que pueda hablar, Ferran sigue.

—Después de que saliste del estacionamiento apareció Leonor a enfrentar a Emily. Le dijo que tú solo la ibas a utilizar. En eso se acercó más y logró sujetarla del brazo. Le dijo que quién se podría fijar en ella. Llegué justo a tiempo para intervenir, pero aquello le afectó, Pedri.

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⏰ Última actualización: Jul 11 ⏰

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Un solo partido • PedriHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora