Charlie Massó

153 12 0
                                        

Este escrito es chiquito 

──────────

Es sábado por la mañana cuando tocaron la puerta varias veces, nadie se levantó al instante así que con toda la flojera del mundo me paré de la cama para ir hacía la puerta principal, al abrirla me encontré con Charlie parado ahí con una sonrisa en el rostro, cómo si estuviera planeando algo.

—No —Solté sin dejarlo hablar primero. Él sólo se quedó ahí mirándome con todo y fachas.

—Deberías de ver lo bonita qué te ves cuando estás recién amanecida —Sonrió un poco, acarició mi cabello y me dio un beso en la mejilla—. Entonces déjame pasar, podríamos hacer esto los dos juntos.

—¿Qué cosa? ¿Dormir? Por qué en verdad anhelo regresar a mi cama —Comenté recargándome sobre su pecho. No me dijo nada, pero entró, cerró la puerta y tomó mi mano para guiarme hacía mi cuarto, yo simplemente lo seguí toda adormilada—. Aleluya.

Cerró la puerta de mi habitación con cuidado para no despertar a las demás. Sostuvo mi rostro con sus manos, me dio un beso de piquito.

—¿De verdad te quieres ir a dormir? —Preguntó no muy convencido de querer hacerlo, sin embargo yo asentí ya con los ojos más cerrados que abiertos—. Entonces hagámoslo.

En cuánto nos fuimos a mi cama, él se acomodó primero y yo le seguí. Lo abracé cómo si fuese mi cojín. Él comenzó a peinar mi cabello, hablando en voz alta mientras me mira muy cómodamente.

—Eres un sol —Mencionó—. Desde ese día que te conocí, me vuelas la cabeza, te adoro.

—Y yo a ti Charlie —Respondí antes de quedarme dormida por completo 

One shots de Menudo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora