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El sol se estaba ocultando, ya daban las 6 de la tarde en Seúl. Un pequeño de 5 años veía pasar la ciudad rápidamente por la ventana del auto, se encontraba sentado en la parte de atrás con el cinturón puesto; no tenía idea a dónde se dirigía y lo que más le inquietaba es que desde el día anterior no sabía nada de sus padres y nadie le daba información al respecto, recordó que mamá y papá siempre le decían que si algo le preocupaba hablara con ellos pero, su preocupación no podía ser comunicada si no podía verlos.

Al cabo de unas horas de viaje, el auto se estaciona frente a una casa que, a la vista de MinSeok, era de un tamaño similar a la suya, ni muy grande y tampoco muy pequeña; la señorita que siempre cuidaba de el cuando sus padres no se encontraban presentes abre la puerta del auto y le desabrocha el cinturón, invitándolo a bajar. Estando frente a la puerta de la desconocida casa, tocan el timbre y poco tiempo después sale una mujer con una gran sonrisa en su cara que, al verlo, se desvanece dando lugar a una expresión de tristeza.

—Buenas noches —dice la más joven, que trae al pequeño de la mano —me comunicaron que debía traer aquí a MinSeok.

—Sí, lo estaba esperando —responde la mujer regalandole una sonrisa cálida pero entristecida al niño.

¿Traerlo? ¿Aquí? No estaba entendiendo nada, solo quería volver a casa y ver a papá y mamá, ¿Por qué lo estaban dejando en este lugar? La joven le pide a MinSeok que vaya con la mujer, con desconfianza se acerca hasta ella y ve como Marie, quién había cuidado de el todo este tiempo se agacha hasta su altura y acaricia su cabeza.

—Lo siento mucho —logra decir mientras unas lágrimas caen por sus mejillas —de verdad espero que puedas ser feliz aquí, eres un gran chico MinSeok, recuérdalo siempre —al decir esto, recibe un abrazo por parte de ella. Seguía igual de confundido, ¿Por qué se estaba despidiendo?

—Pero —dice el pequeño —¿No vamos a volver a casa? Mamá y papá deben estar esperando —La chica lo abraza un poco más fuerte al oírlo decir eso, luego se separa lentamente de el y le sonríe, triste.

—Más adelante lo entenderás, ¿Está bien? —le responde y se levanta —Lo dejo a su cuidado, señora Haewon, espero que la familia Lee pueda darle lo necesario a MinSeok, estaré llamando para saber cómo van las cosas.

—No se preocupe, le aseguro que haremos todo lo posible para que se sienta como en casa —dice la mujer mirándolo, ésta posa una mano sobre la cabeza del pequeño y le revuelve un poco el cabello.

Al ver cómo Marie se aleja y entra en el auto, la señora lo dirige dentro de la casa, cerrando la puerta. Desde ese momento, todo lo que MinSeok conocía cambió por completo, ese día entendió que mamá y papá, por más que quisiera, no iban a volver.

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Daban las 4 de la tarde cuando miró la hora en su celular, llevaba al rededor de unos 20 minutos revisando Twitter acostado en su cama cuando empezó a sentir como sus ojos se empezaban a cerrar lentamente y dejándose llevar por la sensación de somnolencia dejó su celular a un lado para disponerse a dormir una pequeña siesta. Ya se estaba quedando dormido cuando de repente abren la puerta de su habitación sin previo aviso.

—MinSeokie —escucha una voz a lo lejos, no tenía ganas de abrir sus ojos aunque sabía perfectamente quién estaba llamando su nombre. Pasaron un par de segundos y al no obtener ninguna respuesta, el responsable de irrumpir en la habitación se acerca hasta la cama —no me digas que te dormiste cuando sabías que teníamos que salir.

—Hyunie, dejémoslo... para otro... día —logra decir cómo puede, dispuesto completamente a seguir con su siesta pero al parecer el otro chico no estaba de acuerdo con tal propuesta de su parte, por lo que siente como su cama se unde por el peso de otra persona.

Can I Love You? (CANCELADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora