Siendo sábado, la semana que faltaba para que MinHyung se mudara a la GH estaba llegando a su fin. El mayor decidió invitar a salir a MinSeok en su último intento de animarlo, pero cada día que pasaba se veía más desanimado.
—자기야? (honey/babe) —preguntó MinHyung golpeando delicadamente en la habitación de MinSeok.
Al no obtener respuesta abrió lentamente la puerta, lo suficiente como para lograr observar al chico organizando su cabello frente a su espejo.
—¿MinSeokie?
El mayor entró y se acercó hasta él, quién al percatarse de la presencia de MinHyung lanzó un suspiro.
—Ya estoy listo —respondió cabizbajo.
—Oye —dijo tomándolo de la mano —, ¿puedes mirarme a los ojos?
MinSeok obedeció y cuando aquellas dos esferas marrones se encontraron con los suyos pudo dar cuenta que reflejaban gran tristeza. El corazón de MinHyung se afligió inmediatamente y lo abrazó sin pensarlo dos veces.
—Te amo —enunció MinHyung.
Evitó hacer cualquier comentario extra, pues ya había intentado infinidad de formas para animarlo durante la semana que no habían funcionado.
—Te amo más —musitó, correspondiendo el abrazo.
—¿Vamos?
El más bajo asintió como respuesta y seguidamente tomó la mano de MinHyung mientras abandonaban la habitación.
Una vez fuera de casa se dirigieron a la estación del metro y tomaron la ruta que diariamente MinSeok utilizaba para ir al instituto.
—¿A dónde vamos?
—Ya lo verás, es un lugar que conoces bien.
Y con aquella respuesta, MinSeok no volvió a preguntar nada más durante el camino. Se bajaron unas estaciones más atrás de lo que el menor acostumbraba y caminaron por cierta zona que conocían bien, pero que no solían frecuentar.
Unos minutos después apareció ante los ojos de la pareja aquella tiendita hogareña de repostería que habían visitado un día antes del cumpleaños de MinSeok el año anterior y tomados de la mano se adentraron en el lugar.
Justo al entrar la mujer mayor que los había atendido cuando fueron juntos por primera vez se acercó hasta ellos con una gran sonrisa en el rostro.
—-Bienvenidos —dijo llevándolos hasta una mesa para dos que a la vista de MinSeok, se notaba que había sido preparada con antelación antes de su llegada.
La mesa era mediana, traía un mantel rosa claro con blanco y encima se posaban algunas velas rodeadas de unos discretos pétalos de rosas. MinSeok notó inmediatamente que el lugar se encontraba extrañamente vacío, cosa que no solía ser habitual.
—Me alegra verlos de nuevo —continuó la mujer —, espero pasen una linda tarde.
Con dichas palabras la señora de un poco más de metro cincuenta se alejó, perdiéndose por un pasillo.
—¿Qué es todo esto? —preguntó MinSeok mientras jugueteaba con uno de los suaves pétalos que se encontraban en la mesa.
MinHyung se encogió de hombros y le sonrió tímidamente.
—Solo quería darte un regalo.
—Hyunie, no tenías que tomarte tantas molestias.
—Ya lo sé, pero no me apetecía verte más encerrado en tu habitación.
ESTÁS LEYENDO
Can I Love You? (CANCELADA)
Teen FictionMinSeok acaba de cumplir sus 17 años, a partir de ese momento fue como presionar un interruptor para que todo empezara a volverse confuso entre su "hermano" y él. Al estar junto a MinHyung durante ya 12 años, lo conoce como si fuera la palma de su...
