Spreen se despertó, el chico sintió algo pegado a él. El alfa no podía moverse, sentía que algo estaba envuelto en todo su cuerpo. Adormilado abre sus ojos, tarda unos momentos para entender que es lo que ve. Lo que apenas podía ver es una cabecita de cabello castaño. Esos lindos cabellos recargados en su cuello, la cabeza se encontraba en su pecho, Spreen no puede evitar sonreír. Los pies de Mariana estaban fuera de la cama, tenia sus manos dentro de la camiseta del alfa abrazándolo con fuerza, sus piernas entrelazadas. El chico de piel blanca mientras dormía se envolvió a él como un bebe que quiere un abrazo. El omega estaba completamente dormido.
El híbrido no quiere despertarlo pues este un momento que llena su corazón de alegria, pero no sabe a que hora pueda llegar el molesto hermano mayor del lindo omega. Con cuidado pasa su mano libre por el cabello de Mariana pensando que con esto se despertara, pero en su lugar este se oculta todavía más en el pecho de Spreen. Al no tener una respuesta positiva pasa su mano por la espalda del omega, algo suave como una caricia y eso causa una reacción que no esperaba. De los labios semiabiertos del joven omega empezaron a hacer un ululeo. Spreen se sorprendió por esto, el joven dormido daba un ululeo bastante dulce cada vez que el alfa pasa cariñosamente sus dedos sobre la espalda del joven. Aquel chico se pega y busca el aroma de Spreen. El corazón del alfa late con mucha fuerza por eso.
- Mariana. - Dijo Spreen teniendo que despertar al omega. Este solo deja hacer ese canto. - Tienes que despertar.
- Cinco minutos más. - Dijo levantando la cabeza, el omega abre sus para ver alfa. Su mirada se ve completamente cansada.
- Buenos días, Mariana. - Dijo Spreen con una sonrisa.
- Buenos días señor Spreen. - Dijo volviendo a acomodarse en el pecho. Spreen se ríe por eso, tras unos segundos el chico vuelve a levantar la vista viendo que en verdad Spreen lo está abrazando, bueno que él está pegado a Spreen. Sus mejillas obtienen un leve color rojizo por eso. - Spreen.
- ¿Si? - Dijo Spreen todavía sonriendo.
- Nos estamos abrazando mien. - Dice Mariana avergonzado.
- Así es.
- ¿Deberíamos dejar de hacerlo?
- Tú ¿quieres soltarme? - Dice Spreen. Mariana tarda unos segundos y se despega del cuerpo de Spreen el alfa se sienta en la cama y el omega se acomoda en la orilla de la cama.
- ¿Quiere desayunar, señor Spreen? - Dice Mariana viendo sus manos en lugar de a Spreen debido a la pena. - Puedo preparar algo para que comamos.
- Si, me encantaría desayunar contigo, Mariana. - Dijo Spreen. El chico se acerca rápidamente a Mariana besando su mejilla y salir rápido de la cama.
- S-Spreen. - Dijo Mariana avergonzado.
- Es tu beso de buenos días. Andando a cocinar. - Dijo Spreen sin ver al omega que estaba rojo por el beso.
*****
Los dos chicos desayunaron en tranquilos. El omega había preparado un par de huevos, junto con tocino, café y un par de tostadas. Spreen se encargó de lavar todo lo usado y otros platos que el omega había dejado ahí porque es muy perezoso para lavar los platos. Los dos van al sofá donde se sientan para conversar respecto a eso. Aquel secreto. El omega se quedó en cama sentado con los pies sobre el sofá. El alfa le da su espacio para que pueda respirar y abrirse.
- Spreen, lo que te voy a contar... es muy personal. No se lo he contado a nadie. Ni siquiera a Quackity.
- ¿Quackity sabe que eres omega?
- Es mi cuñado mien. Es mi mejor amigo. Bueno.. voy a comenzar con la historia.
Analepsis
Mariana iba en secundaria, apenas tenia quince años de edad. Su sexo como omega apenas se había revelado unos meses atrás. Con esto llegaron las dudas. Sus compañeros de secundaria no creían que alguien como él lo fuese. Por las constantes dudas de sus compañeros y las comparaciones a su padre de algunos de sus amigos que lo conocían, él hizo su circulo de amistades más pequeño.
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Un Aroma Energizante
FanfictionSpreen es un estudiante muy aplicado, capaz de lograr muchas cosas si no fuese por algo. Su gran pereza. Siempre que todos lo ven parece una persona demasiado cansada, que no le importa nada. En parte tienen razón. No hay muchas cosas que le generen...
