Me aleje de ti, y no es por qué te había dejado de amar.
Me aleje por qué me cansé de estar siempre pidiendote atención, tiempo y respeto.
Tuve que alejarme por qué dejaste de dar, lo que yo necesitaba, y a pesar de que lo hablé muchas veces y tú decías que comprendias mi sentir y prometías que las cosas iban a cambiar, eso nunca sucedía.
Por eso me alegro hoy, haber tomado aquella decisión, dolió y murió algo en mi, pero ahora puedo ser feliz.
