El mundo de Hermione estalló en un calidoscopio de sensaciones cuando el Enmascarado la besó.
En el momento en que sintió su boca sobre los labios, empezaron a temblarle las piernas. Su olor intenso y delicioso le embriagaba los sentidos y los latidos de su propio corazón le impedían oír cualquier otro sonido del club excepto sus respiraciones aceleradas.
El deseo la consumía.
Besarlo era aún más de lo que había imaginado. Era dulce, ardiente, delicioso y húmedo. De sus labios escapó un gemido que la hizo preguntarse cuánto tiempo podría aguantar aquel sensual tormento. Tenía la sensación de estar inmersa en una película erótica. Un desconocido enmascarado, un lugar público, el peligro de que alguien los viera y el miedo a lo desconocido.
Se agarró a sus hombros para no caer al suelo. ¿Se atrevería a dejarse llevar hasta el final? ¿Allí mismo? ¿En aquel momento?
El corazón le latía con fuerza dentro del pecho.
"Déjate llevar".
Aquellas palabras se habían convertido en el lema que la impulsaba a vivir sin arrepentirse de nada. Iba a adentrarse en aquella experiencia y a saborearla tanto como pudiera para compensar todos los meses que había estado atrapada en una cama, aferrándose a la vida.
Su primera aventura con un completo desconocido. Con él podía dejarse llevar y hacer todo lo que jamás podría hacer con un hombre como Draco.
Quería recordar todo lo que estaba sucediendo. Estaba besando a un bailarín enmascarado en los vestuarios de un club de striptease. Aquello merecía aparecer en su diario.
Sus labios eran ardientes y asombrosos; le resultaban desconocidos y familiares al mismo tiempo. La apretó con fuerza contra su cuerpo con un salvaje rugido. Hermione se recostó en él y sintió un escalofrío al rozar su pecho fuerte y sus brazos musculosos.
Abrió los labios ligeramente y sacó la lengua. Quería más.
Quería sentirlo dentro de ella. Muy adentro. Apenas podía respirar mientras le acariciaba el pecho desnudo y absorbía su calor.
Suavemente, él retiró los labios de ella y dio un paso atrás.
— Mais non, cherie — le dijo él.
Era el peor acento francés que había oído en su vida, pero lo perdonó porque sabía que era parte de la fantasía.
— Guardemos para luego el beso francés — añadió después.
— ¿Guardarlo? — Preguntó ella luchando contra el deseo que le nublaba la mente — ¿Para qué vamos a guardarlo?
Tenía una sonrisa tan dulce y sincera que por un momento, Hermione creyó ver el rostro de Draco Malfoy en el cuerpo del enmascarado. El pulso se le aceleró misteriosamente.
— Para la próxima vez.
No. No. Aquello era una tortura. No podía marcharse así, estaba demasiado desesperada.
— Por favor — suplicó sin el menor pudor.
Vio cómo él la miraba de arriba abajo y se detenía en sus pechos, después inclinó la cabeza y le chupó el pezón endurecido por el deseo a través de la fina tela del suéter.
— Sí — susurró Hermione apoyando la cabeza en la pared — Sí.
Pero él volvió a alejarse.
— Déjale tu dirección al barman. Iré a la fiesta de tu hermana. Au revoir, cherie. Que tengas dulces sueños.
Y después se dio media vuelta con una malévola sonrisa en los labios.
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Traseros desnudos [Dramione]
Fanfiction"Cuando entró en el club de striptease "Traseros Desnudos", Hermione Granger sólo buscaba una aventura. Su actitud atrevida hizo que acabara encima del escenario con un guapísimo bailarín... y así fue cómo empezó la aventura. Fuerte y ancho, cómo de...