Y fue.
Se subió al escenario, ágil como una gata.
Él le tendió la mano y Hermione la aceptó. Sus dedos suaves se entrelazaron en los suyos.
De pronto se le ocurrió que ella jamás habría aceptado la mano de Draco y le dolió pensarlo. Si ella supiera la verdad... Él no era más que un arqueólogo disfrazado de stripper, un hombre dispuesto a hacer cualquier cosa para poder financiar su pasión. Hermione había caído en la fantasía de Monsieur Enmascarado y, aunque Draco se alegraba de que lo hubiera hecho, también se sentía extrañamente decepcionado con ella.
Pero, por el momento, decidió seguir hipnotizándola, disfrutar del hecho de que fuera sólo suya. Sus miradas se unieron y el resto del club desapareció a su alrededor. Para Draco, no existían más que ellos dos, bailando juntos.
No podía evitar comérsela con los ojos.
Llevaba un sencillo suéter de tirantes cuya fina tela dejaba adivinar sus pezones, lo cual demostraba que no llevaba sujetador. Draco sintió un estremecimiento en el estómago. Si hubieran estado en su edificio, si no hubiera llevado aquella máscara cubriéndole el rostro, jamás habría tenido el valor de mirarla con tal descaro. Pero Monsieur Enmascarado podía hacer cosas que a Draco nunca se le habrían pasado por la cabeza. Las mujeres se volvían locas por su alter ego. Le acarició la palma de la mano con un dedo y enseguida percibió su reacción; un escalofrío que no hizo más que aumentar la necesidad que él sentía en la entrepierna.
Seguía obedientemente sus pasos de baile con esas piernas de diosa que la ligera falda azul y blanca que llevaba apenas cubría. Tenía las pantorrillas estilizadas y los tobillos perfectos, pero lo que más le gustaba a Draco era el modo en que los dedos de los pies, con las uñas pintadas de rosa, asomaban entre las tiras de las sandalias.
— Hola — dijo ella casi sin aliento, tan bajo que él apenas podía oírla con la música — Soy Hermione.
Draco no respondió. Temía que pudiera reconocerle la voz y descubrir el engaño antes incluso de haberlo puesto en práctica de veras.
Draco asintió y después le pasó un brazo por la cintura. ¡Cuántas veces había soñado tenerla entre sus brazos de esa manera! Sin embargo, la sensación de hacerlo era aún más maravillosa de lo que había imaginado. Olía tan bien... Tenía las mejillas sonrojadas y la respiración entrecortada, sus pechos subían y bajaban mientras lo miraba de cerca.
Tan cerca que habría podido besarla.
Sus ojos grises como el mercurio se abrieron hasta llenarle el rostro. Cuando la vio sacar la lengua ligeramente para humedecerse los labios, Draco no pudo evitar rugir en voz alta. Estaba fuera de control.
— Draco me ha hablado de ti — le susurró al oído disfrazando su voz con un falso acento francés.
— ¿Sí?
— Dice que eres una mujer que no se arrepiente de nada.
— Así es.
— Vaya — dijo él — Parece que hoy es mi día de suerte porque yo me atrevo a todo.
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Traseros desnudos [Dramione]
Fiksi Penggemar"Cuando entró en el club de striptease "Traseros Desnudos", Hermione Granger sólo buscaba una aventura. Su actitud atrevida hizo que acabara encima del escenario con un guapísimo bailarín... y así fue cómo empezó la aventura. Fuerte y ancho, cómo de...