rodrigo cada tanto, miraba por todas las ventanas para verificar que no hubiera nadie rondando.
no podía dormir, cerraba los ojos y pensaba en tomás.
apenas lo conocía, es verdad, pero gracias a él escaparon. sentía que le debía mucho, y no tuvo oportunidad de devolverle el favor.
culpa.
-¿ro?... ¿rodrigo? ¿dónde estás? -escuchó de golpe, en un tono desesperado que cada vez era más alto.- ¡rodri!
-eu, acá estoy, no grites, estamos bien -se apuró a ir al comedor de la casa. iván estaba a punto de pararse, asustado.-¿estás bien?
-pensé+ no te vi, creí que estaba allá -soltó rápido, sintiendo que rodrigo lo abrazaba.
-estaba viendo que no viniera nadie... perdón -murmuró.- ¿querés dormir otro rato más? calculo que en media hora amanece y ya nos vamos
iván negó con la cabeza y se separó.
-vamos ahora, no tengo más sueño -mintió y rodrigo dudó.
-bueno... juntemos todo, si podemos, descansamos al mediodía
se sentían paranoicos, caminaban rápido y se aseguraban de que nadie los siguiera, por ningún lado y se mantenían cerca de los arboles, al costado de la ruta.
-¿querés... hablar de lo que pasó ahí?
-¿para sentirme más pena? -preguntó en un chiste bastante ácido, iván sonrió al verle la mueca al otro.- perdón... no recuerdo mucho, por suerte... solamente partes, la mayoría del tiempo estaba inconsciente -soltó bajito.
-¿estás bien? -preguntó, mirándolo.- vos sabés que podés decirme lo que sea, no voy a decirte nada... sería la persona menos indicada -dijo agarrandole la mano, entrelazando sus dedos como para darle cierto confort.
-creo... no sé, no sé si fue un sueño, si... si era mentira o qué -dudó, intentando hacer memoria.- pero hablaron de mi hermana
-¿tu hermana? ¿victoria?... ¿estás seguro?
-no -se sinceró.- no sé, también te vi a vos tantas veces ahí conmigo que eso también siento que pasó... no pasó, ¿verdad? -preguntó dudoso. rodrigo negó.
-¿por qué... de dónde sacaste que estaba muerto? -murmuró y sintió a iván ponerse tenso.
de las pocas cosas que recordaba con claridad era eso, el llorar incesantemente por horas, el sentimiento, el olor que se mantuvo hasta que lo sacaron de ahí, el ruido horrible de carne siendo masticada y la sensación de vacío en el pecho.
-¿te acordas que dije que me mostraron lo que los infectados hacían?
( . . . )
según calcularon, faltaría dos semanas y unos días para llegar, dependían mucho de las condiciones, de cuánto caminaran y las tormentas.
a rodrigo le daba algo cada vez que estaban en pleno silencio caminando, donde usualmente charlaban de cualquier cosa y donde iván solía hablar sin parar.
ahora esos silencios se sentían horribles.
-¿querés jugar al veo veo? -sugirió rodri, mirándolo a unos pocos pasos atrás de iván.- ey, ¿querés? seguro te gano -alardeó, iván lo miró sin entender.- al veo veo, ¿jugamos?
-¿al costado de la ruta, donde no hay más que pinos y hojas secas? -preguntó sarcástico.- va a ser difícil
-dale, amargo...
-no tengo ganas... estoy cansado, ¿paramos un rato?
-dale... también hay que cambiarte las vendas de la espalda -recordó.
ESTÁS LEYENDO
𝑪𝒂𝒍𝒂𝒎𝒊𝒕𝒚 │ᶜᵃⁿᶜᵉˡᵃᵈᵃ
Hayran Kurgudonde Iván queda solo por primera vez y se encuentra con Rodrigo, quien vaga solo desde hace tiempo, buscando sobrevivir en un mundo que se fue al carajo hace rato.
