Capitulo 26

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— ¿Qué hay ahí afuera? — Mina murmuró, girando ligeramente su cara a Chaeyoung. Habían pasado el día juntas, y justo ahora estaban tiradas sobre sus espaldas, mirando hacia el cielo. Chaeyoung había extendido una manta en la esquina del parque para que pudieran ver el atardecer. Que con el tiempo se convirtió en observar las estrellas que lentamente llenaban el cielo.

— ¿Afuera? ¿Dónde?— preguntó Chaeyoung, sin dejar de mirar al cielo. Mina señaló hacia arriba.

— El cielo. Tiene que haber más, ¿no?— la chica más pequeña estudio la cara de Chaeyoung una vez más. Encontraba a la chica alta mucho más interesante que las estrellas.

— Nadie sabe— Chaeyoung finalmente se volvió para mirar a Mina, ganando una suave sonrisa de la chica— Creo que eso es lo que hace que mirar las estrellas sea tan mágico. Hay tantas cosas por ahí de las que no sabemos acerca todavía.

— Da miedo—  Mina se acercó más a Chaeyoung y apoyó la cabeza en su hombro.

— No— Chaeyoung negó con la cabeza—  Estamos a salvo aquí abajo, Minari —ella deslizó un brazo alrededor de la cintura de Mina y devolvió la vista al cielo—  Las estrellas sólo nos recuerdan que no estamos solos.

— Yo no estoy sola— Mina asintió una vez— Te tengo.

— Me tienes confirmó — Chaeyoung, sonriendo suavemente a Mina.

— Y tú me tienes— Mina sonrió ampliamente y se volvió hacia un lado, apoyándose con el codo para que pudiera estudiar el rostro de Chaeyoung— Tú y yo, ¿no?

— Tú y yo—  Chaeyoung asintió una vez y guiñó a Mina. La más pequeña rió y dejó que su cabello cayera suelto sobre su cara.

— Oye, no hagas eso— Chaeyoung se rió suavemente y se acercó para meter el cabello de Mina detrás de su oreja— No escondas tu hermoso rostro.

— ¿Soy bonita?— Mina inclinó la cabeza hacia un lado, como si la belleza fuera un concepto extraño para ella. Chaeyoung levantó una ceja y se volvió a un lado para verla también.

— Creo que todo el mundo es hermoso — ella comenzó, extendiendo la mano y jugando con un mechón de cabello de Mina alrededor de su dedo—Pero hay algo en ti que te hace especial—Chaeyoung sonrió suavemente— Especial para mí.

— Estoy feliz aquí — Mina suspiró suavemente, volviendo a recostarse sobre su espalda y mirando hacia el cielo— Es una nueva sensación, pero sí me gusta.

— ¿Una nueva sensación?— Chaeyoung se mordió el labio, pensando en los escritos del viejo diario de Mina. La chica tenía constantemente deseos para tener felicidad, teniendo la esperanza de que algún día en el futuro la pudiera encontrar.

— Sí— Mina asintió, sin dejar de mirar a las estrellas—Antes de que hubiera... cosas malas. Y malas personas. Era difícil ser feliz— ella se volvió a Chaeyoung y frunció los labios— Pero aquí está la felicidad, la he encontrado.

La respiración de Chaeyoung quedo atrapada en su garganta cuando Mina colocó su mano encima del corazón de Chaeyoung.

— Hay felicidad aquí. Contigo—Mina sonrió contenta— Estoy en mi hogar.

— ¿Hogar?— preguntó Chaeyoung, resultándole difícil formar una frase coherente. Estaba agradecida de que había oscurecido, por lo que la chica más pequeña no podía ver el rubor en sus mejillas.

—Si, hogar — Mina asintió—Busqué un hogar antes — se sentó y se volteó viendo a Chaeyoung —Pero yo no podía encontrarlo. Porque incluso en los hogares felices hay personas tristes, ¿sabías eso?

YELLOW - MICHAENGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora