Mira a tu alrededor, hay almas, ¿no? Dulces quejas de amor, donde las personas se refugian y buscan sufrir de la manera más inocente.
Así se sintió Wally cuando se enteró de los inconvenientes de Julie, y cuando se sintió parte de ellos. Observó y no se pudo evitar cautivar por su creatividad única, así como por su apetito sexual, era una total fiera, se había sentido tan sometido.
Y le encantaba.Pero eso era no más que un dulce recuerdo, podía seguir admirando a Joyful desde su presunto de amigo, teniendo la fé de que en algún momento se cansaran lo suficiente de estar solos, y finalmente, decidieran por formalizar.
Pero hasta que eso no pasara, él la amaría en secreto. Negando su deseo hasta que se él considerara correcto, amamantando su cariño fraternal por la chica, debía sentirse su amigo si quería poder soportar serlo.Pero realmente la caridad no estaba por encima de todo, tampoco quería sentirse totalmente doblegado, permitiendo estos rasgos de amor de vez en cuando, como decirle «te amo», llamarla «mi amor», bailar con ella y cantarle, pintarla y decir que era su mujer favorita, sólo estar en la sombra de lo que sería su romance. No podía evitar quererla, pero hasta que ella se lo permitiera, sería un amor tan distante.
— Sabes que eres perfecta tal y como eres, ¿verdad? — Dijo tejiendo, estaban en la sala de Darling, con ella dibujando en el suelo.
—... ¿Por qué lo dices?
— No quiero que te sientas mal por cualquier cosa. Y desde que te conozco te has quejado de ti misma. Quería que lo supieras.
— Me es... algo difícil aceptarme. Aún a pesar de ya tener uno par de años así, me sigue pareciendo imposible estar medicada, o en sí estar enferma...
— Estar enferma no es sinónimo de estar loca. — Dijo, casi adivinando su pensamiento y su sentir.
— Lo sé, pero... recuerdo algunas comentarios y... — «Está loco» «Le falta un tornillo, ¿no?» «Es que eso de tomar pastillas para estar bien...» — Y siento como si yo fuera quien estuviera mal. En veces pienso que todo fuera invento de mi mente, pero eso sólo me haría estar mucho más loca.
Wally tragó saliva, «invento de mi mente» ¿eh?
— No quisiera romantizar esto, pero, eres única y perfecta tal y como eres. Esto te da algo extra, te hace más comprensiva, sabes lo que es estar mal y estar en este lugar. Está enferma de esto... es un constante dolor, no sabes cuándo estarás mal o cuándo estarás bien, cuando (por alguna razón) tu medicina no surtirá efecto, o cuando tú doctor no podrá atenderte, es imposible estar al pendiente de tu propia cabeza todo el tiempo, es un horror, pero eso no significa que eres una lunática. Especialmente tú, eres de las personas más cuerdas que conozco, sólo eres algo triste, no pasa nada, y lo sabes. No tengo una idea de porqué, alguien quisiera volverte como todos los demás.
— Yo quisiera ser como todos los demás.
— ¿Aburridos y sin chiste? ¿Tener una vida normal? Quizá, pero aquí en el vecindario todos tenemos algo, es lo que lo hace interesante — Tomó de su mano y le obligó a verle — Igualmente está bien si te sientes mal de vez en cuando — Cerró los ojos y le sonrió, ella le imitó y su corazón se sintió en una brigada de calor, realmente se sentía muy bien estar con él.
[...]
Y bien, las semanas siguieron pasando, los meses... y Julie y Wally seguía siendo buenos amigos.
Otras fiestas se habían hecho y por fin Joyful pudo convivir con el resto de sus vecinos, formando buenas relaciones, fortaleciendo otras.
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Medicated Girl | Welcome Home
FanfictionJulie tiene depresión. Vuelve al vecindario después de pasar una temporada en su pueblo natal y un buen amigo le da la bienvenida, sin poder afrontar un posible cambio en sí misma.