Ahora yo volveré por ti, es una promesa..
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Pasaban segundos, minutos, horas y todavía no salían los doctores de la habitación, no tener noticias de la pelinegra realmente me ocasionaba un cierto miedo, solo quería que ella estuviera bien, ¿Es mucho pedir?
¿Por qué cuando las cosas pintaban a mejorar tuvo que pasar esto? ¿Qué hice para merecer esto? ¿Por qué la vida me hacía daño a través de una de las personas que más quiero?.
Era imposible dejar de tener pensamientos negativos, no tener noticias de la chica no me dejaba pensar positivo.
-¿Cariño estás bien?- Pregunto la señora Teresa mientras tomaba asiento a mi lado, se que debería de ser fuerte tanto por Emma como por su madre, pero me era imposible, yo la quería, la amaba.
-Si, solo que me tiene intranquilo no saber nada de su hija- Admití mientras secaba unas cuantas lágrimas que recorrían mis mejillas, ella empezó a dejar leves palmadas en mi espalda tratando de tranquilizarme.
-Lamento que sea en esta situación como se reencontrarán, así como se prometieron cuando eran pequeños, ahora logro entender cuánto se quieren y que no solo es un amor de niños- Admitió su madre mientras me miraba fijamente.
-Nunca la dejé de querer-
-Y ella a ti tampoco, no hubo día en el que no me pedía regresar a Alemania para volver a verte, jamás dejo de pensar en ti Tom, se que ella no cumplió esa promesa de volver por ti pero jamás se te ocurra pensar que ella no te quiere- Comento la señora dejando un beso en mi cabeza para después irse, aunque lo que me dijo fue realmente lindo causo que las lágrimas volvieran a recorrer por mis mejillas.
Ya no tenía dudas de que ella se acordaba de mi, ahora lamentablemente no, pero se que antes lo hacía, tenía esperanzas.
-Tom- Hablo gustav mientras se sentaba junto a mi, el suelo se había apoderado de mi mirada. -No tardando nos iremos-
-¿Irnos? No puedo irme estando Emma así- Solté mientras lo miraba, este solo se dedico a mirar sus manos con las que jugaba.
-Tom se que no quieres dejarla pero ya acabó la semana que pedimos de descanso, tenemos muchas cosas que hacer en Alemania- El tenía razón, ¿En qué momento los días pasaron tan rápido?.
La idea de dejar a Emma tan mal no me alegraba mucho, sabía que tenía que hacerlo, me tranquilizaba saber que se quedaba en buenas manos y que si pasara algo no dudarían en avisarme.
-¿Dónde está David?- Pregunté mientras me paraba, necesitaba hablar con el, debe de entender mi situación y permitirme quedar más tiempo, aunque sea hasta que Emma se recupere, necesito que esté bien.
-En la cafetería, ¿Piensas hablar con el?- Asentí mientras me alejaba de el y de los demás chicos, ahora por mi mente pasaban las palabras que le diría a nuestro manager para que me permita quedarme más tiempo, los nervios estaban presentes.
Al llegar a la cafetería pude ver cómo nuestro manager hablaba con la madre de Emma, al sentir mi presencia estos voltearon a verme, trague saliva y decidí acercarme directamente.
-David, necesito hablar contigo-
-Yo me voy para que hablen con tranquilidad- Solto Teresa antes de intentar pararse, mi mano la detuvo.
-Quiero que escuche lo que tengo que decir- Comenté y esta volvió a tomar asiento, David y ella solo me miraban esperando a que las palabras salieran de mi boca.
-Emma es una persona muy importante para mí, es esa persona que necesito para seguir estando de pie, se que apenas la volví a ver después de tanto tiempo, pero no puedo engañar a mi corazón, no puedo seguir ocultando mis sentimientos por su hija, en verdad la quiero, la quiero más que a mí propia existencia.
Empezamos siendo unos niños jugando al amor, ahora solo somos unos adolescentes descubriendo lo que en verdad es el amor, se que no será fácil por la distancia, no será fácil sabiendo que ella no me recuerda, pero el amor que siento por ella crece cada día más, desde aquel día en el que el destino nos unió-
En cada palabra que decía llegaba a mi mente cada uno de los tantos momentos que pasamos juntos cuando éramos solamente unos niños, los labios me tiemblan, las lágrimas empañan mi rostro nuevamente.
-Se que aunque lo intente, nada podrá evitar que me aleje de Emma, pero una parte importante de mi se queda aquí con ella. Mi corazón solo le pertenece a ella, y aunque me encuentre a kilómetros de distancia, lucharé por ella, lucharé para que en verdad exista un nosotros-
La madre de Emma no tardó en abrazarme, era uno de esos abrazos que sin palabras te hacen sentir que todo está bien.
-Se que eres el chico correcto para mi hija- Aseguro la señora, esas palabras causaban un conjunto de emociones en mi que realmente no podía explicar.
-Ahora les pido que vengan conmigo a la habitación, necesito hacer algo antes de irme- Empecé a caminar junto a la madre de Emma, David venía detrás de nosotros.
Al llegar al piso donde estaba la habitación de la pelinegra, las miradas de los chicos se posicionaron en nosotros, solo les pedí que entrarán y eso hicieron.
Quería hacer las cosas bien, me alejé de la señora Teresa para acercarme a Emma. Tomé su mano que se encontraba fría y la bese, era el momento.
-Emma, aquí enfrente de tu madre, te prometo que volveré por ti- Prometí mientras miraba a la pelinegra, su madre se acercó a mi para abrazarme.
-Volvere tan pronto como me sea posible, por qué en verdad esto vale la pena, tu vales completamente la pena-
Raúl y Teresa se acercaron a abrazarme, como si de una despedida se tratará, pero esto no es un Adios, sino un Hasta luego.
Realmente estaba seguro que volvería por la chica.
-Gracias por querer tanto a mi hija-
El abrazo acabo, el tiempo empezaba a contar, no tardando tendría que dejar a Emma para volver a Alemania.
Me acerque a ella y empecé a peinar algo su suave cabello, aproveche para admirar a la chica que se encontraba enfrente de mi, sus hermosas pecas que parecían una galaxia, era realmente bella.
-Te amare siempre mi pequeña emmy- Le llamé con el apodo que le puse desde el primer día, mi querida vecina emmy.
Dejé un beso en su frente antes de salir de la habitación.
-¿Estás listo Tom?- Pregunto David, yo negué con la cabeza.
Aproveche que todos se encontraban afuera para volver a la habitación solo para dejar un pequeño beso en los labios de la pelinegra, mi pecosa favorita.
-Hasta dormida te miras preciosa- Solté para salir nuevamente de la habitación y volver a dónde los chicos.
-Cualquier cosa no duden en avisarme, por favor- Pedí a la señora Teresa y a Raúl.
Nos despedimos para después salir de aquel hospital, el sonido de las cámaras no tardando en sonar, las preguntas de los periodistas empezaron a escucharse.
Solo quería mantenerme fuerte.
-Respeten la privacidad de los chicos por favor- Pidió David mientras nos ayudaba a subir a la camioneta que nos esperaba para llevarnos al aeropuerto.
No tardó mucho en arrancar, alejándome cada vez más de aquel lugar donde se había quedado la chica a la que tanto esperé, mi cabeza solo se mantenía apoyada en la ventana y mi mirada perdida.
¿Por qué duele tanto el amor?
-¿Estás bien Tom?- Preguntaba mi gemelo, quería llorar nuevamente, pero ya no había lágrimas, mis ojos estaban cansados.
-No puedo explicarte cómo me siento, pero intentaré estar bien- Respondí para verle, le regale la sonrisa más fingida que pude hacer, no quería que esté se preocupará por mi, ahora simplemente me sentía vacío.
Pasaron solamente 2 horas y ya nos encontrábamos dentro del avión, mi asiento estaba junto a la ventana, admiré el cielo, las preciosas estrellas que esté tenía, igual de preciosas que las pecas de emmy.
-Volvere por ti bonita- Solté en un susurro antes de quedarme dormido, el cansancio de mi cuerpo me gano.
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Estoy llorando literalmente, ya no quiero saber más de la vida :( .
Nota: En mi perfil se encuentra una nueva historia por si gustan leerla, se llama "Sin hablar".
¿Ustedes creen que es posible un amor sin palabras? ¿Es verdad que del odio al amor hay un solo paso?...
Sigooo? <3
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¡𝙏𝙀 𝙇𝙊 𝙋𝙍𝙊𝙈𝙀𝙏𝙊! / 𝗧𝗼𝗺 𝗞𝗮𝘂𝗹𝗶𝘁𝘇
FanfictionYo quiero ser, algo especial en tu mirada, en tu camino. Aunque yo se, que a nuestra edad solo será un amor de niños <3 -𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝘁𝗶, ¡𝗧𝗲 𝗹𝗼 𝗽𝗿𝗼𝗺𝗲𝘁𝗼!
