Cuando Sana despertó, era de día otra vez.
"Sí sigo así, voy a terminar adicta al cloroformo" pensó Sana.
No había ruido en la casa, pero la puerta de la habitación esta vez no estaba cerrada; salió de ella un poco mareada y con nauseas, seguía sin escuchar nada..."O.K, pues al baño, a la ventana y a ver al perro de nuevo" pensó, pero al subir las escaleras noto como una arcada la obligaba a correr para llegar al baño y vomitar, tenía frío y todo su cuerpo se estremecía, eso duro unos segundos y poco a poco se le fue pasando. De todas formas tampoco podía vomitar mucho, hacía más de 24 hs que no probaba un bocado.
—Lo siento... —Tzuyu estaba detrás de ella y con tan solo una toalla sobre su cuerpo mojado —si no fueras tan terca...
"Sin duda está buena, sí que lo está... ¿pero que estoy pensando? Debe ser efecto del cloroformo" se regaño Sana mentalmente, pero otra náusea la sacó de sus pensamientos.
—Será mejor que te acuestes— dijo Tzuyu acercándose e intentó tocarla para ayudarla
—No me toques— la apartó Sana, pero un mareo la dejó sin fuerzas y las piernas se negaron a sostenerla, iba a caer pero Tzuyu la sujetó.
—Vamos no seas terca, deja que te ayude— y la bajo para tumbarla en el sofá —te voy a preparar un buen desayuno, verás que en cuanto comas algo te sentirás mejor.
No tenía ganas, ni fuerzas para discutir, así pues se dejó cuidar. Tzuyu se puso una camisa a cuadritos encima de una remera blanca, unos jeans apretados negros y unas botas de cuero negro.
"La verdad es que no está nada, nada mal... eso no puede estar pasando, deben ser los efectos del dichoso cloroformo.." pensó Sana.
Tzuyu le preparo un café, tostadas y un jugo de naranja.
—¿Mermelada de durazno?— Sana se sorprendió —Es la que te gusta, ¿no?
—Si, pero...
—Llevo mucho tiempo observándote, sé que no te gustan los champiñones, ni los guisantes; no soportas la leche entera, tu colonia es de Prada ¿Me equivoco?
—No, en nada, pero, ¿cómo has llegado a saber tanto de mí?— quiso saber Sana
—Llevo siguiéndote varios meses, te conozco mejor que tu: ese pelo rubio, la forma en que mueves la boca cuando estás concentrada o como se hacen pequeños tus ojos cuando sonríes...- intentó acariciarle la mejilla pero Sana se apartó, recelosa.— Tranquila, no voy hacerte nada... come — dijo apartándose un poco.
Sana le hizo caso y se lo comió todo, y parecía que funcionaba ya que se sentía mejor.
— Te estás recuperando, ya veo que vuelve el color a tus mejillas. Ahora... te voy a pedir una favor
— ¿Cuál? - preguntó ella, recelosa
— Dame tiempo —dijo suavemente.
— ¡¿Pero cómo quieres que te de tiempo?!, por favor entiende que lo que estás haciendo está mal. Si querías salir conmigo me hubieras invitado a cenar, a salir, al cine; yo que sé pero no así —dijo Sana levantándose, airada.
— ¿Tú hubieras aceptado? Vamos, sé sincera. ¿Cuánto hace que no sales con alguien? ¿Cuánto hace que no das oportunidad a alguien como yo para conocerte...?— se levantó y siguió a Sana por el salón.
— Eso no es cierto, si me lo hubieras pedido puede que te hubiera ido mejor, de esta forma no vas a conseguir nada – Sana se sentía furiosa con Tzuyu, pero no quería reconocer que tenía toda la razón.
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Secuestrada (SaTzu)
FanfictionDesde el momento que la vio, supo que era la mujer de su vida, su media naranja, la mujer perfecta, le producía gran placer mirarla, pero ya estaba cansada de solo hacer eso, mirarla en la distancia ya no era suficiente, quería estar cerca de ella. ...