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Esa noche, en definitiva, Joaquín no pudo dormir bien. El aroma a menta se había quedado impregnado en sus sábanas e incluso en su cuerpo. Su omega reclamó, cuando la ducha que había tomado borró todo rastro de la esencia.

A la mañana siguiente, ni siquiera intercambió palabras con su compañero de habitación que dormía como un tronco en su cama. Claro que, en un momento, se acercó a Diego para recordarle que podría tener clases, pero el omega lo ignoró, con un bajo gruñido de advertencia.

Se fue de ahí, debía seguir con su rutina del día.

Ese día tocaba clase de Repostería francesa, prepararían éclairs, crème brûleé y macarons. Estaba emocionado, pero no tanto por aquello de las dinámicas, los malditos grupos. Pensó para sí que, hablaría con Carolina para poder formar grupo con ella.

Para la sorpresa de Joaquín, la beta se acercó a él, y también se unió Mauricio. Así que pudo respirar tranquilo, sin pensar mucho las cosas, sin el miedo constante de estar haciendo algo mal, podría caminar por la cocina haciendo lo necesario hasta terminar la clase.

"Joaquín, ¿qué preparación quieres realizar? " preguntó Mauricio.

" Cualquiera está bien "

"¿Puedo pedir los èclairs?" preguntó tímida la beta" Es que a mí no se me da muy bien la Repostería en general, no podría tocar los macarons o el crème brûleé " los dos chicos asintieron de acuerdo.

"¿Te parece bien si yo preparo el crème brûleé? "dijo Mauricio.

"Una vez hice los macarons y me salieron bien, creo que puedo con ellos "aceptó Joaquín.

" Claro, de todos te ayudaremos si así lo necesitas. " la beta asintió de acuerdo con el ofrecimiento de ayuda de Mauricio.

Joaquín fue muy meticuloso con las medidas de la preparación, no dejó que faltara o sobrara un solo gramo, era una receta delicada y precisa.

La concentración y dedicación de Joaquín se reflejó en una perfecta docena de macarons color naranja, con relleno de crema de vainilla. Salieron perfectos, de hecho, los macarons de su grupo fueron los únicos que salieron bien de toda la clase. En algunas bandejas, los macarons lucían aplastados, otros estaban quemados y algunos parecían piedras. La Chef Lucille felicitó a Joaquín, por su exquisita presentación visual y gustativa al momento de la evaluación .

Los tres salieron de clase satisfechos con su trabajo del día, aunque faltaba la clase de contabilidad así que tenían un poco de tiempo antes de ingresar a esa materia. Joaquín pensó que podría ir a comer algo a un pequeño restaurante familiar que no estaba muy lejos del campus, tenía el tiempo suficiente. Iría solo y tal vez la amable dueña del lugar preguntaría por la ausencia de su amiga Nikol.

Los tres caminaban con sus tuppers en mano, cada uno llevaba las masitas preparadas ese día.

" Los macarons te quedaron increíbles. " halagó Mauricio" Gracias " dijo con algo de timidez.

" Estoy de acuerdo, te salieron perfectos y exquisitos " agregó la beta, el omega sonrió agradeciendo otra vez.

" Bien chicos, nos vemos más tarde en clase, tengo una reunión con el equipo. " Mauricio se despidió.

" Espera, yo también voy a la cancha de baloncesto, podemos ir juntos si no te molesta. " el alfa asintió ante las palabras de la beta y se alejaron caminando por el pasillo despidiéndose de Joaquín, quien intentaba abrir su casillero.

Casi se le caen las cosas de las manos, y agradeció internamente que no fue así. Cuando acomodaba sus cosas dentro del casillero se percató de una libreta de tapa morada que no era suya, solo entonces se dio cuenta que esa libreta era de Selena. Que distraído... se dijo así mismo, apoyó su frente sobre su casillero y bufó con cansancio, debía entregarle la libreta a su compañera, no había opción. Fue su error tomar algo que no le pertenecía y si no lo devolvía de inmediato se sentiría mal por su torpeza.

"MI MEJOR AMIGO" OMEGAVERSE (J.E). Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora