De nuevo había otro partido de fútbol, está vez fui parte del grupo de enfermería, el partido acabó bien así que era momento de revisar a los jugadores, la mayoría de ellos solo necesitaban un masaje y ya.
Ya que Alex estaba atendiendo a Isra fui a ver si alguien más necesitaba ayuda.
—Leo ¿podrías masajear mi brazo?
—Hola Carlos, Claro —empecé a aplicar crema
—Parece que alguien se te adelantó —señaló a Alex con Isra
—Jaja ¿tú crees? —le apreté con fuerza
—¡Ay! Ok ya no diré nada
Luego de terminar con él estaba por levantarme cuando llegó Juan.
—¿Podrías darme un masaje a mi también?
—Oh claro ¿dónde lo quieres?
—En mi pierna —señaló
Me puse de rodillas y empecé a masajearlo.
—¿Qué tal estuvo el partido? —pregunté
—Bien ¿no lo viste? —preguntó confundido
—Sí pero no le presté atención —sonreí
—Jajaja ya veo porque no estas en el equipo —sonrió
—Soy muy débil para eso...
—¡Ah! Se siente bien —refiriéndose al masaje
Luego de un rato terminé.
—Listo —dije
—Gracias —acarició mi mejilla
En ese momento llegó Isra quien inmediatamente me levantó del suelo.
—Ven —me jaló hasta llegar al pasillo
Estando en el pasillo.
—¿Qué pasa? —pregunté confundido
—¿Por qué no contestabas los mensajes el otro día?
—Ya te dije que no me sentía bien
—Vi que Juan fue contigo —apretó mi mandíbula— ¿tienes algo que decirme?
—Solo me llevó a casa
Me soltó, se acercó y me dio un rápido beso mordiendo fuertemente mi labio inferior.
—¡Ah! —grité
Se separó de mi y se fue, entonces entre nuevamente para sacar mis cosas, Juan aún se encontraba ahí.
—¿Qué te pasó en la boca? —preguntó
—¿Qué? —pasé mi mano por mi boca y al ver mis dedos vi que estaba sangrando
—¿Chocaste con algo? —se acercó a mí
—Eh... Sí...
—Espera —se dio la vuelta y alcanzó el botiquín— déjame curarte
—Está bien —nos sentamos
Primero limpió cuidadosamente al rededor y luego aplicó ungüento.
—Tus labios son bonitos —dijo aún aplicando el ungüento—, ¿cómo es que te golpeaste? ¿o alguien te golpeó?...
—Me lastimé destapando algo con mi boca —mentí
—No deberías hacer eso, listo terminé, no lamas tus labios por ahora
—Lo sé, gracias...
—¿Qué harás hoy? —preguntó mientras guardaba el botiquín
—No tengo planes
—Si quieres podemos salir —sonrió
En ese momento llegó la imagen de Isra molesto a mi cabeza.
—Lo siento, en otra ocasión —respondí
—Claro, nos vemos —se fue
—Nos vemos
Él salió y yo me quedé un momento sentado.
—Él está interesado en ti —dijo Alex
—A-ah ¿cuánto tiempo llevas ahí? —dije sorprendido
—El necesario —se sentó junto a mi— creo que deberías darle una oportunidad
Perfecto esto no podía ponerse peor.
—No es lo que tú crees —me levanté
En ese momento llegó Isra.
—¿Aún sigues aquí? vamos a casa —me dijo
—Ya voy, adiós Alex
—Adiós
Íbamos caminando por el pasillo.
—¿De qué estaban hablando? —preguntó
—Algo del club
—Mmm...
Llegamos a su casa, hice la cena, vimos una película y luego fuimos a dormir, ya acostados me abrazó.
—Te extrañé —dijo susurrando en mi cuello
—Yo también
Estuvimos así hasta quedar dormidos
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Corazón de Cristal
Novela Juveniluna relación tóxica entre dos chicos contenido explícito
