-Wendy es una idiota -Mofeta le dio una calada a su cigarrillo.
-No digas eso. Ella nos cuida muy bien -a Búho le caía muy mal Mofeta. Al igual que Lobo, odiaba el olor de sus cigarrillos encendidos y apagados. También odiaba sus modos, pero no tanto como los de Comadreja. Él era una mala persona de verdad.
-Pero es que está todo el día que si Peter esto, que si Peter lo otro. ¡Ni siquiera existe ese tal Peter! Si tan sólo se limitase a contarnos historias y a traernos comida sería mucho mejor.
-Mofeta, no exageres -Mapache siempre intentaba calmar a Mofeta o a Comadreja cuando se peleaban. Y sobretodo cuando lo hacía con Búho. Ella decía que era fuerte, pero en realidad siempre acababa perdiendo. Por eso Wendy los había ayudado tanto. Sabía cómo hablar con ellos y detenerlos.
-Eso. Siempre estás igual. No me extraña que un día de estos te echen...
-¿¡Qué!? ¡Cállate, niñata de mierda!
-¡No tienes derecho a hablarme así!
-¡Chicos calmaos!
Wendy, el objeto de la discusión, entró en escena. Llevaba su típico vestido azul y tenía a Ciervo cogido de la mano. Su rostro podía interpretarse como enfado, pero ella nunca se enfadaba.
-We-Wendy... -al final Mofeta siempre se asustaba cuando llegaba ella. Era cierto, después de todo, que le temía.
