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Judy pov's

Llegué a Portugal en el avión, me la pasé pensando en qué haría Kirk, ¿Se habría enfadado? ¿Ahora me odiaba? Oh por dios, no soportaría que me odie ahora mismo...

Al terminar mi tramo hasta la salida del aeropuerto vi a aquel sujeto que nació bajo mi apellido, en el mismo lecho que yo y que se fue cuando yo más lo necesitaba.

Había cambiado. Mucho. De hecho me costó reconocerlo, de no ser por ese tatuaje en su cuello de una calavera con alas de mariposas en la cabeza.

Se lo hizo por su banda de motos, los Deathsouls. Según muchas mitologías, sobretodo la griega en el mito de Eros y Psique, representada esa mujer por llevar alas de mariposas en el arte renacentista, la mariposa simbolizan la transformación y la inmortalidad. Y la calavera era un homenaje a los miembros que habían fallecido en accidentes de tráfico. Los Deathsouls eran temerarios, y sus componentes, en su mayoría hijos de familias arruinadas por la mala vida, los vicios o la marginación, no tenían nada que perder excepto la vida cuando pisaban la carretera con aquellos vehículos de dos ruedas.

Math estaba ahí con las botas negras con las hebillas plateadas, pantalones con protector de rodillas negro y ese chaleco de cuero con los parches y signos de su banda.

Los moteros tenían diversas formas de identificar su personalidad; mi hermano tenía la bola de billar del ocho, que significaba que se tomaba la vida como un juego y que, dependiendo de cuanto arriesgues, ganarás o perderás más cosas.

Math no era un tipo a tomar a la ligera; a pesar de sus orígenes bien posicionados en la sociedad y economía, siempre frecuentaba bares y zonas de mala muerte. Sobretodo porque mi abuela tenía una librería en uno de esos barrios y Math solía ir siempre con ella.

No recordaba el nombre de ese barrio, pero estoy segura de que, con tinta o no, mi hermano lo tiene grabado en su piel.

Math se quitó las gafas de aviador y me miró con una sonrisa canalla, una expresión facial muy típica de él.

-Cuánto tiempo, Judith.

Se acercó a abrazarme y yo le respondí con todas mis fuerzas. No lo odiaba. A él no. No podría. Lo entendía tanto...

-Math, ¿Por qué querías verme? Me has hecho venir hasta Lisboa.

A Math se le nubló un poco la sonrisa que se convirtió en un fruncimiento de labios y asintió.

-Quiero que estés en la ceremonia.

Lo miré sin entender nada.

-¿Ceremonia?

-Me han subido de rango. Ahora soy subcapitán.

Yo me llevé las manos a la boca y lo volví a abrazar. Su sueño siempre había sido entrar en los Deathsouls y volverse el líder, correr libre como el viento en las carreteras donde nadie se atrevía a ir y formar conexiones entre sus compañeros.

-Judy, quiero que estés cerca de mí a partir de ahora. No volveré a ver a nuestros padres, pero no quiero cortar lazos contigo, eres mi hermana y no te voy a perder por una disputa familiar.

Claro. Math se marchó de casa. Pero porque nuestros padres lo habían echado. Yo no quería recordar eso, quería volver a estar a su lado y recuperar el tiempo perdido.

Quería volver a llevarme con ese chico alto, castaño, ojos oscuros y perilla que no temía vivir al máximo pero que no dudó en alejarse de su familia para salvar su salud mental. Y esperaba que al menos ahora me pudiera sacar a mí de ese vacío en el que poco a poco mis padres me habían adentrado desde mi crianza.

NOTA DE AUTORA:

Holaaa, mucho tiempo sin seguir. (sobretodo porque la etapa wattpad ya terminó hace bastante tiempo) pero a los que vayáis a ver esto o sigáis usando esta plataforma para leer, que sepáis que voy a seguir este fanfic por mucha vergüenza que me dé al principio porque mi mente creativa encontró la cuenta y dijo que tenía que terminal esto.

Besicosss

Libertad - Kirk HammettHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora