Volamos a Denver ahora.
Nam y Yoongi se sentaron adelante con Diane y Lupe, y yo estoy en la parte trasera del avión con Jungkook. Él sigue el ritmo, pero yo no, trato de escuchar a Nam y Yoongi en su
acalorada conversación. Kook no ha entrenado en cuatro días, desde que
Yoongi nos despertó esa mañana. Me fui a cambiar y esperé abajo, pero
Kook nunca apareció. No salió de su habitación los siguientes días. Pero sí a verme.
Hay algo entre nosotros, y tengo miedo de darle un nombre. Durante
las últimos cuatro noches, ha venido a buscarme a mi habitación y llevado
de nuevo a la suya, y en esta última noche, incluso se quedó todo el día.
Nos besamos como si lo hubiéramos estado esperando durante el día, que en mi caso es toda verdad.
Tae ha enviado mensajes de texto
en respuesta a mi mensaje cuando estaba borracho sobre tener sexo con Kook. Quiere saber si pienso hacer pequeños Kooks pronto. Y la verdad es que no sé lo que estamos haciendo, pero la forma en que me besa se siente como si yo fuera su droga y él se droga conmigo. Tan pronto como
llegamos a la cama, su boca se funde con la mía y no la suelta. Sus brazos
me sostienen clavado a su cuerpo como si me fundiera en él. Me siento
como su ancla, y él se siente tan poderoso y emocionante como una caída libre.
—Sus puntos no lo mantendrán en el primer lugar para siempre —
murmura ahora Yoongi, y no hay duda de la preocupación en su voz
—. Ya bajó al segundo lugar, parece que pasara a ser el tercero. No puede perder una sola noche y no se puede perder una pelea más.
Desenganchando el cinturón de seguridad, me dirijo a ellos con el
ceño fruncido.
—¿Qué pasa? —Sigo de pie en el pasillo y apoyo un hombro en el respaldo del asiento de Diane.
—Kook no puede faltar a más peleas. Todo es cuestión de puntos en el campeonato, así que si vamos por el primer lugar, entonces no puede
faltar a más peleas y ciertamente no puede permitirse el lujo de perder.
—No está comiendo adecuadamente —dice Diane con tristeza.
—No está entrenando —añade amargamente el Entrenador.
—Y sus ojos siguen siendo negros.
Pienso en lo último que dijo Nam, y me doy cuenta que sí... en los
últimos días, los ojos de Kook se ven muy oscuros. Pero tampoco hemos
dormido. Sólo hemos estado besándonos como locos toda la noche y nuestros cuerpos están fuera de control, y hemos estado pidiendo servicio a la habitación porque parece que no puedo conseguir que esté de acuerdo con que alguien de su equipo entre en la suite.
Me quedo mirando sus rostros sombríos y Yoongi niega con la cabeza.
—Si sale a luchar con esos ojos negros, una pequeña parte de él
estará en desacuerdo con lo que el árbitro dice, y podría destrozarle el puto culo.
Frunzo el ceño.
—No seas ridículo. Él conoce las reglas. Y no es una máquina que entrena 24/7. Deja que se recupere. Entrena incluso los domingos, está peligrosamente cerca de ser sobre entrenamiento. Todo atleta necesita tiempo de inactividad.
—Kook no es un simple atleta, si no entrena se pone ansioso —me
dice Nam.
Ruedo los ojos, ya harto del término. —¿Cualquier cosa no lo vuelve
ansioso?
—En realidad, sí. Paz y tranquilidad. Pero no dejara de ser un monje
en el corto plazo, ¿verdad?
En serio, no veo qué hay de malo con matar el tiempo. Algunos de mis amigos atletas se pusieron deprimidos y abatidos después de la competencia. Lo que sube tan alto tiene que bajar, y los neurotransmisores a veces suelen ser un poco raros.
—Mira, tu cuerpo sólo puede ser presionado hasta cierto punto, especialmente en la forma que él lo presiona. ¿Y que si se perdió una pelea? Gran cosa. Su fuerza
probablemente mejorará con un par de días de descanso y luego pateará
traseros en Denver.
No son capaces de responder, entonces me estudian en silencio, y se que se preguntan qué diablos está pasando entre nosotros ya que
Jungkook está actuando muy posesivo conmigo, mirando fijamente a Nam
cuando me habla, incluso a Yoongi cuando se ofreció a ayudarme con mi
maleta hace sólo unas horas.
ESTÁS LEYENDO
REAL
FanfictionUn boxeador caído. Un hombre con un sueño roto. Una competencia... Él hace que olvide mi nombre. Una noche fue suficiente y olvidé todo excepto al sexy boxeador que hace que mi mente y cuerpo arda en llamas de deseo. Jungkook Jeon es el hombre más...
