En el Aeropuerto Internacional de Chicago O'Hare, Nam y yo estamos sentados en la sección de Reclamo de Equipajes, entre el bullicio de la gente, esperando que el vuelo de Tae llegue.
—Nam, hay algo sobre lo que he querido hablar contigo —le digo
mientras sigo explorando las pantallas de llegada sobre nosotros. Él se ve como mi guardaespaldas en ese traje estilo Hombres de Negro,
siguiéndome cuando me pongo de pie para estirar las piernas. Sólo sé que
es porque Kook le dijo que no me quitara los ojos de encima. Pero Nam es un buen tipo, ni siquiera soñaría con ponerlo en aprietos con Kook. Excepto tal vez... por la fuerza.
Lo que sería, posiblemente, pronto.
—Así que, Nam, ¿te acuerdas de la noche en que Kook abandonó el
ring, porque yo estaba siguiendo a alguien? Claro que lo recuerdas.
El disgusto evidente en su expresión me hace reír.
Y cuando nos damos cuenta de que nuestros lugares han sido ocupados por un grupo de estudiantes universitarios, terminamos de pie al
lado de las cintas transportadoras.
—Esa chica era mi hermana, Nam. Es mi hermana pequeña, se ha metido con la gente equivocada, yo creo que tengo que hacer algo y ayudarla. No. No lo creo. Lo sé —enfatizo—. Oh, ¿Me das uno? Nam acaba de sacar un chicle Trident para él, y me ofrece uno.
—Jungkook ya está en eso, así que ni siquiera te preocupes.
—¿Qué? —Deja completamente en blanco mis pensamientos con esa
declaración. Con una expresión aturdida, bajo la mirada a la goma que me ofrece, luego doblo la hoja de plata y meto el chicle en mi boca. El jugo estalla en mí, picando tanto que me hace tener que masticar varias veces antes de hablar
—. ¿Qué quieres decir con que está en eso? Lo último que quiero es que se involucre con algo que tenga que ver con ese Scorpion.
Nam hace una mueca como si la goma de mascar en su boca se sintiera como granos de café amargo.
—Yo tampoco, pero Kook ya se puso
en contacto para que la devuelva. Te lo advierto, no va a ser fácil. Al
parecer, tu hermana no quiere, incluso cuando Kook le ofreció un
montón de dinero.
Mi estómago se estremece. Bueno, hora de la verdad. Me parece muy
generoso y tan malditamente caliente que Jungkook esté haciendo esto
por mí, pero no puedo permitir que lo haga, sobre todo ahora que sé la
verdad, y desde luego, no quiero que en ese encuentro caiga en alguna
trampa de Scorpion. Qué tal si él… ¿quién sabe?
—Por favor, Nam, quiero que Kook se olvide de esto. No quiero meterlo en problemas.
En una de las cintas transportadoras, un niño corre alrededor, tropezando con las maletas, mientras que su nervioso padre intenta atraparlo. Nosotros dos parecemos observarlos, divertidos.
—No te preocupes, Jimin. Nos encargaremos de Kook. Y Yoongi es el que está hablando con los matones ahora.
No hay manera en el infierno que yo deje interactuar a Kook con Scorpion por su cuenta. Hay demasiadas cosas entre ellos. Él se mantuvo firme en ir personalmente, pero le recordé que si es expulsado de la liga, entonces no será capaz de volver a contratarte. Gruñó, pero al final se calmó y aceptó enviar a Yoongi.
La sonrisa duele en mi cara. Me parece muy divertido que Nam me utilice para controlar a Kook.
—¿Hay alguna razón por la que son tan amigables nuestro pequeño
cordero Scorpy y Jungkook? —le pregunto a Nam.
—Scorpy —responde sarcásticamente, con una sonrisa divertida—, es el cretino que la competencia contrató para lograr que Kook fuera
expulsado del pro. Kook detesta su puto culo y no puede esperar para
trapear el piso con él.
—¿Es él? Oh, odio a ese idiota desde que tuve la mala suerte de
encontrarme con él en el club —exploto. A continuación, le dirijo una mirada a Nam
—. Bueno, entonces, ¿ahora debes estar de acuerdo conmigo en que es mejor si dejamos que Kook salga de este lío? No quiero que ni siquiera se tiente de ir hacia Scorpion y, ciertamente, no quiero que pague
por mi hermana. ¡Ella es una mujer libre! Debe salir por su cuenta. Nam,
estoy seguro de que si pudiera sólo hablar con mi hermana, sería capaz de razonar con ella.
El niño se mueve y cae en la pequeña bolsa de lona negra de alguien. Su risa se detiene, y luego sus gritos rompen a través del bullicio cuando el papá finalmente lo carga y lo lleva de vuelta a donde la madre espera sus maletas.
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REAL
FanfictionUn boxeador caído. Un hombre con un sueño roto. Una competencia... Él hace que olvide mi nombre. Una noche fue suficiente y olvidé todo excepto al sexy boxeador que hace que mi mente y cuerpo arda en llamas de deseo. Jungkook Jeon es el hombre más...
