La leyenda de kazael.

1 0 0
                                    

Entre la oscura infinidad del espacio se cuentan grandes historias, tantas que la vida no alcanzaría para escucharlas todas, y que durante mi vida solo podré contarles las que alcance, y no siempre del mismo lugar, hoy les contaré la leyenda de Kazael, y su definición del orgullo, las constelaciones custodiaban los cielos y atravez de grandes guerreros crearon semi dioses que cuidarían de los mundos alrededor de ellas.

Cada seis milenios estos semi dioses entregarían sus mantos a un nuevo portador terminado así su labor de vida pudiendo descansar hasta su día final, pero hubo alguien que se negó a entregar su manto, uno de los más grandes, Leo ♌ al ver el mundo, su desorden y caos decidió que realmente no había nadie merecedor de su manto, y hasta no encontrar alguien con un orgullo más grande que el suyo no lo entregaría.
Por dentro el Portador de Leo si sentía esa angustia, pero también era manejado por su egoísmo el cual no le permitía dejar su posición como el orgullo de los cielos, doce milenios pasaron y aunque la sabiduría de Leo crecía su orgullo no lo dejaba ver qué tal vez la dirección en la que iba no era la más correcta.

Y las consecuencias comenzaron a azotar contra el mundo, lo llamados hijos de leo dejaron de nacer bajo su bendición, nadie nacía en el mes de leo, el calor del sol disminuyó y los cultivos y alimentos escaceaban en muchas tierras que no podían ser bendecidas por otras constelaciones que no fuera la de Leo.

Varios guerreros de otras constelaciones intentaron razonar con el, pero era inútil, y por reglas de las estrellas, los portadores de las constelaciones no podían entrar en conflicto entre ellos, el mundo se quedó en silencio, hasta que un llanto rompió el mismo, y un hijo de Leo nació entre las frías montañas del bosque Olimpo, que alguna vez fue hogar de estos hijos perdidos.

Ese niño creció fuerte y orgulloso, lleno de energía y sabio, destacaba dónde quiera fuese por su conocimiento y valía, a la edad de treinta años se transformó en el guía de su pueblo, pero las estrellas le tenían algo más grande preparado, llegó el momento una vez más de que los portadores de las estrellas entregaran su manto una vez.

Y ante el apareció un joven guerrero solicitando su ayuda para lograr su objetivo, destronar a Leo, esto significa mucho para el, para su pueblo y tal vez para el mundo, si había alguien con un orgullo tan grande como para destronar a Leo era Kazael, el cazador y líder, subió hasta el pico más alto de la montaña Olimpo con el guerrero hijo de tauro.

librando una batalla feroz en los cielos contra el hombre hecho bestia,
Kazael lo miro a los ojos fijamente y supo que solo el tenía que derrotarlo, -¡Tu ya no eres el orgullo de los cielos!- golpeando su quijada a puño limpio -¡Tu ya no eres el ego!- proseguía mientras alzaba su espada contra el - ¡Tu ya no eres luz!- seguía atacando sin parar -!Tu eres¡ ¡Tu eres! ¡Un egoísta¡ ¡Sin orgullo, ni valor!- le atraviesa la espada en el el pecho a la bestia. -Tu ya no eres nadie.- susurra mientras el León hecho de estrellas vuelve a su forma original. -Ahora soy solo un mal sueño.- dice el antiguo semi dios antes de perder la vida.

-Felicidades, ahora...- dijo el otro guerrero levantándose sobre su estapada -Estas por ser nombrado el portador del manto de Leo, pero primero ¿Estás seguro de poder llevar esa carga?- pregunto el hombre viendolo fijamente.

-estoy seguro, mi orgullo se basa en lo que logro con mis ideales, en como creo en ellos, de ahí se alimenta mi ego, si no pudiera con algo como esto no hubiera venido aquí desde un principio.- dijo sentándose al lado del cuerpo del antiguo Leo mientras acomodaba sus brazos.

-¿Y si tus ideales se corrompen?- preguntó con seriedad.

-Vendra alguien que lo haga mejor que yo.-

- Entonces se bienvenido hijo de leo.-

El guerrero que acompañaba a Kazael desapareció en el aire, dejando ver el resplandor de la constelación de Tauro, y Kazael fue ocupo su puesto en las estrellas...
Fin.

Esa es la historia de Kazael, los hombres cuentan que el nunca estuvo destinado a ese puesto, fue guiado hasta ahí por la constelación de Tauro, pero al final de todo fue el único que pudo ganarlo.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 17, 2023 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

EOZ and Lazus.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora