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-Voy contigo- Dijo Jungkook-

Caminábamos por los largos pasillos. Jungkook mantenía una postura tensa.

-Esto me provoca escalofríos- Dijo mirando las habitaciones- Se me había olvidado la sensación de caminar por estos pasillos-

Al llegar a mi cuarto, Jungkook espero afuera.
Agarre una pequeña maleta que guardaba debajo de mi cama y metí ropa interior, vestidos, pantalones, camisetas...

Di un último vistazo a la habitación y sonreí satisfecha al poder alejarme aunque sea una semana de este lugar.

-Jimin- Estaba en la puerta, me asombró verlo otra vez- Deberías estar en tu habitación-

Jimin volvió a reseguirme de arriba abajo y se relamió los labios. Su mirada era demasiado versátil, podía expresar lujuria igual que inocencia.

-Iba al baño- Señaló por el otro lado del pasillo- Pero me he encontrado con Jungkook- Sonrió-

-¿Os conocéis?- Pregunte mirando a Jungkook-

-¿Te acuerdas de aquella semana que te he nombrado antes? Nosotros fuimos compañeros de tareas, teníamos que limpiar la biblioteca y su hora coincidía con la mía, y nos conocimos ahí- Dijo Jungkook- Bueno, Hee vámonos ya- Agarró mi maleta -

-¿A dónde vas?- Me miró Jimin- Pensé que tú tampoco podías salir de aquí-

-Voy a su mansión, solo será una semana- Dije mirando sus enormes labios- Adiós-

Mientras me alejaba Jimin me miraba. Este chico se veía tan atractivo pero estaba segura de que ocultaba algo.

-¿En que piensas?- Dijo Jungkook sonriendo-

-En nada- Fingí- Todo está bien-

Jungkook parecía atento y amable. Mi yo interior tenía tantas ganas de conocer cada detalle de ese chico con pelo color cereza.

-Oh bien, ya os vais- Me miró la señora Shelly-

Su mirada me transmitía todo menos tranquilidad. Parecía ser que la señora Shelly sabía perfectamente que quería huir de aquí y que esté podría ser un buen momento.

Y sin previo aviso la señora Shelly me abrazó estrujándome con fuerza.

-No te saldrás con la tuya- Susurró en mi oreja haciendo erizar todo mi cuerpo-

La miré con los ojos abiertos y ella me sonrió tan malévolamente.

No podía evitar no tenerle miedo a esta mujer.

-Vamos Hee- Jungkook agarró suavemente su mano con la mía- Tengo mucho que enseñarte-

Me subí al mercedes negro y cerré mis ojos, suspiré y sonreí.

Era hora de buscar una manera de salir de aquí.

Abrí los ojos y vi como nos íbamos alejando de ese lugar, por primera vez en mucho tiempo volvía a sentirme emocionada.

-A ver- Dijo Jungkook mirando una pequeña agenda negra que sacó de la americana de su esmoquin- Si, como me imaginaba- Asintió- Mañana tenemos una cena con algunos reyes y gente importante de Europa- Me miró y sonrió- Hee tu querrías-

-No- Negué rápido interrumpiéndolo- No no no-

Jungkook empezó a reírse.

-Vamos puede ser divertido- Dijo cruzando sus piernas- Una experiencia nueva para tu vida-

No podía negar que eso sonaba emocionante pero también aterrador, la ansiedad de equivocarme en cualquier reglamento me haría estar en pánico cada segundo de la cena.

𝐒𝐨𝐧𝐫𝐢𝐞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora