Capítulo 24.

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p.o.v ____ Pelletier.

-¿Acabaste?- preguntó Mack mientras yo dejaba la pluma a un lado, entonces recargué mi rostro sobre mis manos, continuando con el flujo de las lágrimas.

-Sí...- respondí en un susurro, entonces me enderecé nuevamente y la miré, ella había retenido bien las lágrimas, por ello sonreí un poco, ella tomó la carta que le dejaría a Bella, y como lo había hecho con las otras, la dobló y la guardó en su sobre marcado con el nombre de la castaña.

Entonces miré la pequeña caja en la que había guardado las demás cartas, eran en total once cartas, dos de ellas para mis primas, esas habían sido de las dos más difíciles en escribir, ya que, no sabía que decirles para que no llegarn a culparse por no haberse dado cuenta.

No había podido hacer unas para mis tíos, ya que, sabían bien que ambos podrían llegar a culparlas, por ello los había saltado por completo, las demás cartas estaban dirigidas para Embry, Paul, Emily, Jared, Sam, Jacob, las primeras tres de esas cartas habían sido un golpe a mi corazón, ya que, en verdad había hecho un vínculo con ellos.

Las cartas restantes se repartían entre Charlie, a quien le agradecí por haberme cuidado tan bien, Angela por su amistad tan bella, y por último a Bella.

-Listo...- susurró Mack mientras dejaba la última carta en la caja, entonces me miró, por ello me levanté con torpeza de mi escritorio, ella entonces me sostuvo del brazo y me acompañó hasta mi cama.

Ambas nos sentamos sobre la misma, entonces miré a la pelinegra, quien ya me estaba viendo, por ello coloqué con suavidad mi mano sobre su mejilla izquierda, acaricié con suavidad sobre el mismo lugar, lo que pareció ser suficiente para que ella comenzara a sollozar, entonces la abracé, ella se aferró a mí y continuó sollozando con fuerza.

-Gracias- dije en un susurro, para así depositar un beso en su cabeza, ella me abrazó con más fuerza entonces, sentí lágrimas acumularse en mis ojos, y cerré entonces los mismos, aferrándome de la misma manera en la que ella lo estaba haciendo.


-Yo... lo siento por eso...- susurró Mack después de que ambas dejamos de llorar.

-Está bien, creo que ambas lo necesitábamos- respondí con una sonrisa, ella me sonrió de igual manera.

-¿Por qué no quisiste decirles algo?- torcí una sonrisa y negué con la cabeza.

-Quería verlos con una sonrisa, sin estar preocupados porque ya no viviría más- ella asintió lentamente.

-¿Y por qué yo?- preguntó en un hilo de voz, entonces tomé a la pelinegra del rostro con suavidad.

-Porque quiero que tú... seas quien me abrace hasta que me vaya- comencé aguantando las ganas de llorar -Tú me devolviste a la vida, aún cuando estaba condenada, me hiciste darme cuenta que yo seguía viva. Quiero sentir la calidez que me trajiste desde que nos reencontramos en la playa aquella noche, hasta que el frío me envuelva cuando deje este lugar- limpié con cuidado las lágrimas de sus mejillas -No creo que haya mejor lugar, mas que morir con la hermana que escogí- asentí lentamente.

-____...- ella susurró apenas, ya que, me abrazó nuevamente, por ello me aferré a sus brazos.

-Voy a morir, Mack- dije con miedo antes de comenzar a sollozar con fuerza, tal parecía que en verdad no estaba preparada -No quiero hacerlo...- cerré mis ojos con fuerza -Quiero vivir con ustedes- ella me apretujó más en sus brazos.

-No estoy lista para perderte, __- asentí sabiéndolo bien -Aún tengo muchas cosas por...- su voz se quebró -Quiero que vivas- sollozó entonces.

-Mack...- comencé mientras me enderezaba, entonces juntamos nuestras frentes -Prométeme algo, por favor- añadí con la voz entrecortada.

𝘛𝘪𝘨𝘩𝘵𝘳𝘰𝘱𝘦 (𝘑𝘢𝘴𝘱𝘦𝘳 𝘏𝘢𝘭𝘦).Donde viven las historias. Descúbrelo ahora