Creo que ya encontré un uso para ti señorita...Con esto no podrás irte de mi lado
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Narrador
Muzan se encontraba con Hinata en un especié de salón de té cada uno al extremo de una baja mesa,mientras cada uno sostenía una taza de té en sus manos,sin embargo Hinata se encontraba sumamente nerviosa y por eso le temblaban ligeramente las manos pero podía controlarlo un poco ya que en el pasado había vivido situaciones similares en en Clan Hyuga.
Muzan por otro lado al ser un demonio y más el Rey de los demonios pudo notar el temblor imperceptible a ojos humanos pero a él nada se le escapa,tomó un sorbo de té y miro a Hinata quien veía la taza de té como si fuera lo más interesante del mundo—Señorita Hyuga,¿como fue su estancia en el distrito rojo?—Pregunto este con un tono serio,sobresaltando a Hinata quien lo volteó a ver y luego volvió a bajar la mirada un tanto asustada.
—Los dos hermanos fueron buenos conmigo,me dijeron lo básico y en el tiempo que estuve hay obedecí sus órdenes y también las de la dueña de la casa—dijo Hinata lo más tranquila que puso aunque sonrío levemente al recordar el trato de agüitarías hacia ella.
Muzan noto esto,así que hizo deducciónes dado a la reacción de la Hyuga y la expresión de Gyutaro al despedirse de ella podía notar que ambos se tenían cierto cariño desarrollado en su convivencia previa,el sonrío levemente de manera arrogante—En especial Gyutaro ¿cierto?—Dijo Muzan y vio como Hinata se sobresaltaba y lo miraba,claro el no era idiota a demás el podía ver la mente de sus demonio así que fue fácil para el saber esto.
Hinata se quedó en completo silencio se había quedado sin palabras,mientras Muzan la miraba aun con su sonrisa arrogante cuando el,recordó la hipótesis a la que había llegado,la miro a los ojos y luego se quitó su sombrero—Ven aquí señorita—Dijo Muzan a lo que ella asustada y un tanto intrigada miro hacia los lados con una pequeña esperanza de escapar pero se estaba engañando así misma y ella lo sabía en este momento no había escape nunca lo hubo.
Ella se levanto pero no tembló,tenía que conservar algo de su orgullo Hyuga ya había vivido mucho tiempo temiendo a alguien así que de cierta forma sabía sobrellevar la situación.
Ella camino al otro lado de la mesa de té quedando frente a Muzan quien se levantó y puso una de sus manos en la suave mejilla de Hinata quien se asustó pero sabía que tenía que quedarse quieta.
Mudan la observo de arriba a abajo,cara bonita,piel lechosa y suave,una figura voluptuosa por lo que recordaba y una alma inocente por lo que había podido percibir.
Hinata lo miro atentamente sintiendo como la racaneaba de arriba abajo sintiéndose ahora un tanto tensa por lo que apretó los puños ligeramente.
La mano de mudan cambio de la mejilla de Hinata a su mentón en un suave movimiento para después colocar su dedo pulgar en el labio inferior y rosado de la chica la cual por alguna extraña razón este gesto no la incomodó en lo absoluto.
Mudan la moto sonriendo con tranquilidad pero un toque arrogancia—Por fin aparte de darme de tu sangre e encontrado un uso para ti señorita Hyuga...—Dijo Muzan rompiendo el momento a lo que Hinata abrió levemente los ojos pero no se apartó pero si su mirada cambio a una asustada.
—Tendrás a mi hijo—Soltó Muzan directamente,a lo que ahora si Hinata se apartó bruscamente y camino hacia atrás,mientras ahora Muzan borraba esa sonrisa de su rostro y la miraba seriamente.
Ella lo miro seriamente pero a la vez asustada,—Acaso estaba loco yo no puedo ni quiero tener un hijo de él—pensó Hinata con Terror y bajo la mirada hacia su abdomen para en un acto de protección colocar sus brazos hay.
—Señor Muzan yo no quiero tener un hijo suyo—Dijo la chica horrorizada ante tal idea propuesta por el rey de los demonios.
Muzan la mira seriamente y se levanta de donde estaba sentado caminando lentamente hacia Hinata quien sentía aún más el aura poderosa que el desprendía—¿Acaso de pregunte mocosa estupida?—El la miro con sus penetrantes ojos rojos y una vena de remarcaba en su frente.
—A lado de mi no eres mas que una insignificante cucaracha solo tienes algo especial y es por lo que te mantengo viva a no ser que quieras que aplaste tu cabeza y se dañe tu linda cara—Hinata lo miro horrorizado y lágrimas comenzaban a acumularse en sus mejillas.
Muzan llegó a ella y la tomó del mentón mientras aún mantenía ese semblante enojado y Hinata estaba temblando.
La oveja había caído en las garras del lobo
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——————————————————————————— Hola soy yo Culito se que e llevado mucho tiempo sin actualizar mis historias pero me quede sin inspiración pero dije,"¿bueno por que no hago esta?ya que según veo es la más popular",así que logre hacer un cap espero les guste.