Capitulo 5. Ritual

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Cuatro horas más tarde, y una conversación corta e intensa sobre el encontronazo del siglo, como lo había bautizado Angie, estaban de camino a Quantico. Había peleado por quedarse en su oficina, pero Blake y Max se habían negado. Esta era su oportunidad de brillar delante de su padre, y todos lo sabían, incluida ella. No solo habían identificado el arma homicida, sino que Addie y la Dr Wilson también habían descubierto el porqué las marcas siempre se encontraban en el mismo lugar. Y coincidía demasiado bien con el tipo de rituales que realizó un clan Vikingo al norte de Noruega. Pero la simple idea de volver a quedarse de pie en frente de su padre, fingiendo que estaba todo bien, le provocaba arcadas. "Si puedo pasarme horas delante de un muerto, puedo hacer esto" era lo único que se repetía mientras entraba a las oficinas. No entendía muy bien todo ese desazón interno, no es como si no lo hubiera visto en años. "Pero hace años que no me pilla una mentira" y sinceramente, que su padre solo le hubiera molestado que colaborara con el FBI y no que su propia hija hubiera escondido su paradero durante 5 meses deliberadamente, la había arrojado a un cubo de rabia y decepción. Como siempre el trabajo era lo primero. Nunca ella.

Suspiró mientras se colocaba la identificación en su cuello, y se arreglaba el pelo. Esas oficinas siempre la ponían nerviosa. Mientras subían en el ascensor, la Dra Wilson le recordó la imperiosa necesidad de que fuera ella la que explicara su descubrimiento en un tono neutro y profesional, y que si no le gustaba la idea, eso le haría recordar porque mentir estaba tan mal. Le habían tenido que poner al día sobre su padre, y a regañadientes se había posicionado con ella. La dr Wilson era enemiga íntima de las mentiras y aunque le hubiera encantado contestarle,  estaba demasiado ocupada conteniendo su respuesta corporal a su nerviosismo, y si era sincera consigo misma, sabía que tenía razón. La mentira nunca traía nada bueno. Y ella era la prueba viviente de ello mientras las puertas del ascensor se abrían, dejándoles en un espacio diáfano, ocupado por la BAU. Reconoció  a su  padre, a Spencer, a Emily y a Rossi, el cuál había conocido hacía unos 13 años. Pero también habían dos personas más que no identificaba. Eso le trajo un poco de paz, sin saber por qué. En cuanto escucharon sus pasos, todos fijaron la vista en ellos, más bien solo en Addie.

-¿Qué habéis encontrado?-Preguntó Aaron, adelantándose a cualquier comentario de su equipo respecto a su hija. Porque casi podía adivinar los pensamientos de todos ellos mientras la veían acercarse escoltada de su equipo, como si quisieran protegerla de un peligro inminente. Le dolió un poco cuando comprendió que el peligro era el.

-El arma homicida y aquí mis cerebritos también creen que saben porque lo están haciendo. -Comenzó Blake, mientras le entregaba la reconstrucción del arma que había logrado sacar Angie. Aaron les hizo un gesto con la mano para que continuara  y Addison se tuvo que tragar el nudo en la garganta cuando la dr Wilson le dió el paso con la mirada.

-Lo que estáis viendo es un arma ritual.-Comenzó Addison, señalando una de las imágenes que había esparcido Blake sobre la mesa. -En el caso de este clan, los archivos recogen que utilizaban un arma específica dependiendo del Dios que iban a venerar. Este es el cuchillo del dios Frey, el dios de la fertilidad y la abundancia. La mayoría de casos recogidos hablan de sacrificios animales, pero hay algunas evidencias que en épocas de sequía extrema, se realizaban con humanos-Mientras lo explicaba, puso sobre la mesa otra carpeta, esta vez con información sobre el clan en concreto. Spencer alargó su mano para poder leer mejor la información, y ella no pudo evitar fijarse en sus manos. Eran preciosas.  -Cuando se daba el caso, sacrificaban a 4 mujeres, una en cada punta de la aldea, para que tuviera efecto en todo su suelo, perforando cuatro veces en vertical las venas ováricas, y dos veces las arterias ilíacas, que son las marcas.-Añadió, sintiéndose repentinamente expuesta. Era obvio que su padre era consciente de sus conocimientos. Quizás fueran las miradas para nada sutiles del equipo. Se mojó los labios antes de continuar.-Y debía morir específicamente por esas heridas, ninguna otra. Durante una época los vikingos consideraban el útero la cosa más fértil sobre la tierra. Así que solo su sangre le valdría a Frey -Inconscientemente dio un paso atrás, dando a entender que había terminado. Sintió la mano de la dr Wilson apretar su meñique, como felicitación y sonrió. Su mentora era una persona excéntrica y emocionalmente complicada. Pero encontraba pequeñas maneras de estar para ella. Escondió una sonrisa como pudo mientras levantaba la mirada y la fijaba en su padre. No sabría decir si sus ojos estaban llenos de sorpresa o decepción.

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