Tiró el anzuelo dentro de mi boca y me jaló a la superficie. Fue mi idea. Yo quise que me capturara con su red tejida por mil arañas. Quería ser comida por él.
Me abrió las costillas y arrancó mi corazón con una de sus manos. Lo sostuvo por encima de mi cabeza, radiante y glorioso. Me llevó a un viaje directo a las profundidades de mis venas, fui su trofeo y qué bien se sintió.
Me colocó dentro del pecho un reloj cucú que contaba el tiempo para que todo se terminara. Le juré ser suya hasta el final de mis días. Dentro de una jaula de cristal, el agua estancada fue mi hogar. Captiva, entre sus dedos unidos a la altura de su frente, no quise morir.
Yo quise que él me obligara a vivir. Que respirase sobre mi cuello, me erizara las escamas, me ordenara a salir del agua.
Luna, lo hundí dentro. No pude aguantarlo más. Pataleó, trató de golpearme pero la fuerza de Neptuno, el gran azul, hizo que su intento de huida fuera una caricia sobre mi carne. Suspiró sus burbujas como tú. Satélites naturales separándose de la órbita; el cuerpo celeste abandonando a la Tierra. Relajó los párpados, soltó sus miembros, me dejó abrazarlo.
El quiso que yo lo capturara también.
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Sentencias
PoesiaPoemario (y compilatorio) gótico. NO APTO PARA MENORES. En ésta obra se utilizan términos y metáforas del gore, sangre, muerte, abuso, entre otros. Leer bajo su propio riesgo.
