[TERMINADA]
¿Área? ¿Laberinto? ¿Penitentes? ¿Larcho? ¿Calzones de corredor?
La llegada de Chuck es un golpe bajo para los habitantes del área, sí eran capaces de mandar a un niño de 12 años a un lugar tan horrible como en el que estaba encerrados no...
Estaban reunidos en una sala, parecía un comedor, de echo, era un comedor. Su comida no sabía para nada mal, era un sabor delicioso, pero aunque le insisto a su hermano para que comiera, él no probó si quiera un pedazo, el plato estaba impecable.
-- hermano, tienes que comer, no sabemos que pueden hacer estas personas --
-- ¿Que nos van a hacer?, ¿Matar a nuestros padres?, pues ya están muertos, no pueden hacer nada, si somos la salvación de la humanidad como dicen no pueden hacernos nada a nosotros -- terminó el niño para después hacer hacía enfrente el plato de comida.
-- hermano, no debes decir eso, no sabes nada, ¿Crees que por deshacerse de dos niños que no saben defenderse ya no van a encontrar la cura? -- le preguntó.
Pareció recapacitar las palabras dichas por su hermana, y después de unos segundos tomó la cuchara para llevarla a la boca. Sus ojos verdes brillaron por lo deliciosa que era la comida, disfrutaba de cada bocado como si fuera el último, una comida en paz y tranquila si no hubiera sido porvarios niños que se sentaron en la misma mesa. Entre ellos los hermanos rubios que habían conocido unos minutos antes.
-- ¿Ustedes quienes son? -- preguntó un niño, sus ojos estaban ligeramente cerrados, parecía hacer fuerza para abrirlos, algo que lo hizo verse gracioso.
-- No te interesa niño -- le respondió bruscamente el hermano de ojos verdes.
-- ¡William! -- le reprendió su hermana -- mi nombre es Hestia, él es mi hermano Will, ¿y el suyo? -- preguntó ahora sonriente.
-- Mi nombre es Stephen -- se presentó un niño castaño.
-- el mío es Alexander -- contestó un chico moreno a los demás.
-- Dexter -- habló otro.
-- Alm -- respondió otro, parecía más grande que ellos, pero eran de la misma edad
-- Kaya -- dijo una chica, con unos ojos azules hermosos.
-- Chris -- respondió sonriente un niño rubio.
-- a nosotros ya nos conocen -- le dijo la niña rubia.
-- un gusto, espero que podamos ser amigos -- respondió la niña, mientras su hermano los analizaba.
-- ¡Esperen falto yo! -- gritó el primer niño que habló, extrañamente no se había presentado -- Mi nombre es Minho, si, si, ya lo sé, mi nombre parece tallado por los mismos angeles, igual que mi rostro obvio -- se alardeaba a él mismo.
-- bien, ¿Ahora somos amigos? --
-- ¡Claro! -- gritaron todos al mismo tiempo ante la pregunta de la niña rubia más pequeña, a excepción de, por supuesto, su hermano.
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