Capítulo 8

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Los meses pasaron y aquella etapa de atracción fue pasando poco a poco a algo más intenso, y la confusión mutua se iba aclarando cada vez más, dejando más respuestas que interrogantes.

Tuvieron alguna que otra cita, y cada cosa que descubrían del otro hacían convencerse de que eran los indicados, formaban un lindo refugio en el que ambos podían ser ellos mismos, y… Se estaban enamorando.

— ¿Venus?

— ¿Marte? ¿Volviste de la guerra?

— No hay nada que se me escape, querida, recibí un banquete por una ofrenda que hicieron los del bando romano, comamos y bebamos los tres juntos en familia

— Mi amado, siempre tan preocupado por su familia… Pero tu hijo Cupido está trabajando, volverá en un tiempo

— ¿En un tiempo? ¿Debería de encontrarlo y ayudarle?

— ¡No! Es mejor que no te metas, déjale que trabaje de manera independiente…

— Bien, entonces, ven, amada mía, comamos y bebamos de esta ofrenda

Y algo en la intuición de Venus hizo que saltaran las señales de alerta.

Después de aquella mala y extraña sensación, catorce cornetas comenzaron a sonar desde el cielo hacia la tierra en forma de truenos, y con ello, en el mundo terrenal, comenzó a llover, pues eran las lágrimas de Venus.

“Hijo… porqué me desobedeciste…”

Mientras tanto, en el mundo terrenal, Jisung y Minho disfrutaban de una película romántica en la habitación del pelinegro, y cuando escucharon llover, Jisung le propuso a Minho que se quedara al menos hasta que parara un poco.

Pero aquel sufrimiento no parecía que fuera a parar, o al menos no tan fácilmente.

— Bebé, son las dos y media de la madrugada y la lluvia no ha aflojado siquiera un poco… ¿No crees que deberías de quedarte a dormir?

— ¿No sería abusar?

— ¿Abusar? Minho, no es la primera vez que te quedas y a mis padres les caes bien, no tienen problema en que te quedes, solo deja que les avise

— Está bien…

Y, mientras se encontraba en aquella habitación solo, un sentimiento de ahogo aprisionaba su corazón.

— Listo, ya les avisé, puedes quedarte sin problemas

— Hannie… estoy cansado ¿Voy a dormir, vale?

— Oh… no pasa nada Minmin, ya es tarde, vayamos a dormir

— Ten buena noche

— Espero que descanses

Querido Cupido | minsungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora