Viernes. Día 5. Parte 2

147 15 0
                                        

James retiró a Ashley de entre sus brazos para observarla mejor. Aún sin soltarla por completo, el la miró de arriba a abajo sin desaparecer su sonrisa, lo cual provocó que ella sonriera, pero de manera nerviosa. Estar bajo el escaneo de esos ojos verdes la inquieta, aunque también estaba contenta de verlo otra vez. No pudo evitar que sus mejillas adquirieran un poco de tono carmín.

—No puedo creer lo bonita que estas. La última vez que te vi fue hace como dos años, ni siquiera te reconocí de inmediato.

Ash volvió a enrojecer por las palabras sinceras del mayor.

—El tiempo pasa y tengo que crecer, James

—Sí, ya no eres una niña pequeña.

Ashley parecía bastante encantada con James, que por un momento olvidó que Leo la esperaba. Un tanto apenada giró para verlo. Él le regresaba una mirada confundida con un toque de molestia que no pudo comprender al instante. Lo atribuyó al tiempo que estaba tardando, seguramente Leo quería seguir con su camino para llegar a casa. Disculpándose un momento con el moreno, caminó hasta ir junto a Leo.

— ¡Ah! Si quieres puedes seguir sin mí, Leo.

Leo negó, por alguna razón aquel tipo no le daba buena espina. No parecía mala persona, pero algo le hacía desconfiar.

—No, te esperare por aquí.

—Está bien, entonces ahorita regreso.

Leo asintió sin decir otra palabra, viendo como Ashley regresaba al lado del otro sujeto, un poco más retirado. Decidió sentarse en uno de los escalones mientras esperaba. Para aumentar su malestar, sólo veía la espalda de Ashley, y el rostro alegre de "James". Frunció levemente el ceño, cruzándose de brazos. Cualquiera que lo viera, pensaría que estaba tranquilo, pero el ligero tic nervioso en su ojo izquierdo demostraba todo lo contrario. Mantenía sus ojos sobre la "pareja". Jamás había visto a Ash sonreír de esa manera a ninguno de sus compañeros de la escuela, ese hombre debía ser alguien especial para ella. Con dichas conclusiones, el malestar en su interior incrementó. Al principio sintió un desconcierto por no ser el único que podía hacerla sonreír de esa forma, pero ese sentir se transformó de inmediato en uno de molestia al ver como la abrazaba, la veía de cuerpo completo y la hacía sonrojar. ¡Ni él que era SU NOVIO la había tenido entre sus brazos como ese tipo! Cerró sus ojos por un minuto para tranquilizarse, no tenía derecho de comportarse de esa manera ante el ¿amigo? de Ashley.

¿Celos? Ni con Anne había sentido un malestar tan grande. Ash era especial.

Suspiró cansando sin dejar de observarlos.

Al otro lado, Ashley sentía una ligera incomodidad clavarse en su espalda. Miró disimuladamente de reojo, topándose con esa mirada clara sobre ellos.

Ashley podría considerarse una chica algo despistada en cuanto a relaciones amorosas y otros derivados, pero no quería decir que no se percatara del semblante irritado de Leo. No sabría describir bien aquella mueca, entre; dolida, afligida y molesta. Eran tantos sentimientos en una sola expresión que no lograba sacársela de la cabeza. En otro tiempo, habría estado completamente feliz de volver a encontrarse con James y pasar tiempo con él. Después de todo, James representaba alguien especial del pasado. Esa admiración que siempre le tuvo fue convirtiéndose poco a poco en algo más especial, "algo" llamado amor, que retuvo en su corazón cuando el emocionado James , le contó que iría a vivirse a otra ciudad después de casarse con Hannah, su novia. Ese tipo de cariño especial sentía por él. Sin embargo, eso fue en el pasado, cuando apenas era una niña de 15 años. Una niña ilusionada con su maestro de tiro con arco. Gracias a él, le debía su buen rendimiento en dicha disciplina.

Una SemanaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora