Intentando aclararme

63 8 1
                                        

Esa tarde Jay no quería saber nada del mundo, el universo lo tenia realmente revuelto en muchas cosas, ahora si que entiende la expresión de "montaña rusa de emociones", el amor lo tiene atado, en tan solo un día aquel chico tierno y dulce de hoyuelos conmovió su corazón de piedra.

-Hijo, ¿lo contactaste?-La oscura voz de su padre lo asusto un poco pero hizo que este reaccionara.

-Ah..Ah..Si si, de hecho si, y es un chico detestable-Jay hizo una mueca frunciendo el seño mientras veía a su dicho jefe.

-Ja! Me encanta que hables así hijo, seguro vino de su repugnante padre-El padre de Jay se acerco a el menor y lo tomo de los hombros-Pero pronto nos desharemos de el, estoy muy orgulloso de ti hijo.

-Si, si padre-Agrego Jay firme con una leve sonrisa de lado.

-Ese es mi hombre, muy pronto tu mismo tendrás tu propia arma en tus manos-Contesto el señor mientras se dirigía a su escritorio-Incluso puedo confiarte a ti la tarea de desaparecer al hijo de ese imbécil.

-Claro, claro-Jay paso saliva, los nervios lo conmovían-Padre...Exactamente que te hizo aquel señor?

-Si, mejor no hablemos de eso, ahora ve a tu habitación, y cuéntale tu día a alguna de nuestras sirvientas, seguro le encantara escuchar como te fue-Agrego el hombre completamente concentrado en un montón de papeleo sobre su fino escritorio.

-Si..Aja-Respondió Jay cortante y camino a paso firme hacia la puerta, cuando ya iba a abrir la puerta una voz lo llamo.

-Hijo-Dijo su padre mirándolo, Jay ni siquiera se volteo solo miro de reojo-Gracias por tu tiempo.

-Seguro, no hay problema-Respondió Park y directamente salio de la biblioteca.

........

Jay entro a su habitación, se tiro a la cama y soltó un gran suspiro, ¿Que era lo que sentía? De que se trataba esta tonta broma del universo, se quedo mirando su techo por unos minutos, no pensaba en nada ni en nadie, simplemente se dejo llevar por cualquier cosa, nada ocupaba su mente en ese momento, dio otro leve suspiro y se sentó. Puso sus manos en su rostro, tapándolo por completo, no quería ver la luz de su habitación, no quería simplemente existir, como era posible que le estaba costando tanto simplemente seguir una orden de su susodicho padre.

Sin darle mas ruedos al asunto se levanto, para hacer su actividad favorita, o bueno, al menos algo parecido a eso, tener una vida de lujos le cansaba de cierta manera, se quedo visualizando su ventana, eso es lo que tanto adora hacer, tiene dos visiones, el cielo, su favorita, y la calle, cualquier persona o cosa que la avenida robara su atención era entretenido, aunque normalmente no había mucha magia, lo único que veía era una cuadra llena de mansiones tal como la suya y gente fina caminando con sus estúpidos pasos presumidos, eso nunca se le dio bien al joven Park.

-Espera...-Ese rostro se la hacia familiar, Jay se paro enseguida y corrió un poco mas la cortina para ver mejor-Jungwon?!-Susurro no tan fuerte, ya que sabia que si su padre se enteraba era capaz de el mismo salir a simplemente...Entienden.

Jungwon pasaba con su linda patineta por hay, el viento despeinaba su lindo cabello, tenia su lengua salida un poco de lado por la concentración de ver al suelo, cosa que formaba unos pequeños hoyuelos profundos y no tan visibles sobre sus suaves mejillas, aunque sinceramente se le veía tranquilo, con una postura recta y segura, se notaba que ya era profesional en esto, no sabia porque pero para Jay se le hizo eterno su paso aunque realmente iba muy rápido.

Lucia una ropa bastante única y sencilla, algo bonito para la ocasión de salir a patinar frente a millonarios, su patineta tenia un estilo único, tenia stickers de todo tipo, rojos, negros, calaveras, corazones, en fin, un sin fin de cosas. Jay se quedo atónito al verlo, sus ojos brillaban como nunca, y sintió aquellas alas...Aquellas alas a las que llamamos "amor", esas tiernas mariposas en el estomago que hacen a cualquiera refundir mil emociones, aquellos sentimientos eran extraños pero lindos, y mas ya que era la primera vez de Jay con aquellas nubes estomacales que padecen los enamorados, ¿El era uno de ellos? Aun no lo sabia con certeza, de lo que si estaba seguro es que se veía muy hermoso, así es, Jungwon, se veía hermoso ante Jay Park.

-Wow...-Soltó Jay luego de verlo alejarse por completo de su vista-Wow...-Jay se toco el pecho, estaba muy agitado, su corazón iba a gritos-Wow!-Exclamo un poco mas fuerte, nada alarmante.



-Jaywon-

-Jaywon-

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Judas - JaywonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora