Capítulo XXI

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Narra Daniel:

Fabián segia apretando mi mandíbula con su mano y me empezaba a doler, tanto que no podía escuchar las cosas que me decia.

Fabián me solto y me empujó bruscamente a la cama.

Fabián: Hagamos algo, quitale la ropa.

Fabián: Con la camisa será suficiente, si quieres algo más quítate todo

Esas palabras de Fabián empezaban a darme asco.

Daniel: No quiero hacerlo...

Fabián: Te lo estoy pidiendo de una manera amable, hazlo o lo hago yo por ti

Daniel: No quiero hacerlo Fabián

Fabián: Dime amor, ya no seré blando contigo así que ve empezando a hacerme caso

Daniel: Fabian...

Fabián: Ya me tienes arto

Fabián: Estas viviendo en mi casa, mínimo haz lo que te digo

Daniel: ¡Yo no pedí y muchomenos quiero vivir en esta casa!

Intente levantarme de la cama y mientras me levantaba Fabián me tomo del pelo y me obligó a verlo a los ojos.

Olvide esa sensación que me provocaba mirarlo a los ojos, no me gustaba y me asustaba demasiado.

Fabián: Por una parte tienes razón pero debes hacer lo que te pido para que estés bien, no tienes opcion.

Daniel: Fabián...

Nuestros ojos se miraban fijamente y la forma en la que me hablaba y me tomaba me hacían sentir débil.

El dijo que soy débil y talvez tiene razon...

Fabian se subio encima y vi como comenzaba a quitar mi camisa.

Esto me incomodaba bastante y intente separarlo pero recibí un golpe en mi cabeza, justo en la parte donde me golpeó contra la pared.

Eso dolio bastante, a este paso iba a quedar loco pero eso sería mejor que estar viviendo esto.

Empeze a llorar mientras Fabián terminaba de quitarme mi camisa para después empezar a lamer uno de mis pezones.

Sentía cosquillas y la vez esa sensación no me gustaba, me sentía tan avergonzado de mi mismo por sentir eso.

Fabián empezaba a apretar mi otro pezon con sus dedos mientras lamia con rapidez el otro, intente no hacer ningún ruido pero la pena me estaba matando.

Fabián: ¿Te está gustando? Eso veo

Fabián: Tus pezones se pusieron muy duros, esperame aquí

Mis pezones estaban duros y rojos, no podía creer que haya hecho eso.

Unos minutos después llegó Fabián con un soga mientras sonreía, imagine lo peor.

Daniel: ¿Que vas a hacer?...

Fabián: Tránquilo, ya veras lo que voy a hacer

Fabián: Coloca tus manos en tu espalda si no quieres que yo lo vuelva a hacer por ti

Daniel: No es necesario que me ates...

Fabián: Quiero asegurarme de que no me detendrás

Daniel: ¿Crees que podré hacerlo?

Fabián: Me estoy conteniendo, de no cojerte, no hoy

Trage saliva y Fabián solo me sonreía, esto no me gustaba.

Un gran sueño (BL)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora