Capítulo XLVI (Final)

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Narra Daniel:

Talvez estoy siendo demasiado duro con Fabián al decirle todo eso

Tálvez...

Supongo que nunca aprendo

Sentía que los días eran muy largos y desde ese día en el que "soñe" que Fabián me ahorcaba sentía bastante desconfianza.

No se si estoy contradiciendome, mis pensamientos están revueltos y no se que pensar.

Las actitudes extrañas de Fabián continuaron pero supongo que se volvió un mal hábito de él.

Me seguía sintiendo bastante seguro de mí mismo y ya no suelo contenerme, sentí que lo podía todo y que sería capaz de enfrentar a Fabián.

Es una sensación tan liberadora dejar de contenerme y quedarme callado por miedo a Fabián, supongo que confiarme sería mi mayor error.

Pero esto me gustaba, porfin podía decir y hablar por mi mismo sin sentirme o ser obligado y Fabián respetaba esto, no se si esto era bueno o malo pero ya no me sentía tan mal poder volver a ser yo mismo frente a Fabián.

Sigo atrapado en esta casa pero al menos mejoro un poco, quería salir de aquí pero a la vez no quería, no sentía la necesidad de irme pero sabía que yo no pertenecía aquí, Fabián me dijo que nunca me iría pero se que algún día tendría que hacerlo.

Me siento totalmente diferente y me da un poco de miedo saber como acabará todo.

Siento que todo se ve viejo y deteriorado pero en realidad todo esta impecable y en buen estado, casi no suelo ver a las sirvientas y la señora Rose se tomo unas vacaciones desde que me había ido con Xavier.

Me gustaría saber como esta y cuando regresara pero cuando le pregunto a Fabián el pone un rostro de tristeza y angustia y evade mi pregunta, supongo que la extraña aunque se me hacia algo extraño, juro haberla visto después de irme con Xavier.

Yo también la extraño, espero verla pronto.

¿Si Jacob estuviera vivo que estaría haciendo?

¿Cuando soñare con el?

Espero que muy pronto.

Los días eran grises y todo se sentía pesado, Fabián seguía actuando raro y cada vez que se acercaba a mi me acariciaba sin verme a la cara, el contacto con el era tan extraño pero no le prestaba atención, así era Fabián, ¿no?

Muchas veces lo escuché llorar en su habitación o lo veía desde el jardín mirar a la ventana sin hacer nada, algunas veces me miraba y trataba de ignóralo y en esas ocasiones fueron las únicas veces en las que pude ver su cara.

Se veia un poco diferente pero seguía siendo el mismo, sus ojos negros y seguían iguales.

Había caído la noche y estaba en mi habitación, todo era silencioso incluso en el exterior y senti la necesidad de ver a Fabián, supongo que me había acostumbrado demasiado a su compañía.

Abrí la puerta de mi habitación y vi el pasillo totalmente oscuro y descuidado, me quedé quieto viendo todo, parecia un lugar abandonado, solo parpadee un momento y todo volvió a la normalidad solo que el pasillo seguía oscuro.

Seguía caminando por el pasillo asta estar frente a la puerta de la habitación de Fabián, quería tocar pero abrir la puerta directamente, juro que no era mi intención hacer eso.

Vi a Fabián sentado en la cama y parecía estar llorando, me quede un rato parado ahí esperando a que el notará mi presencia y cuando se dio cuenta de que estaba ahí levantó la mirada y me quede paralizado.

Un gran sueño (BL)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora