Capítulo XXXVI

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Narra Daniel:

Esto no es normal, no lo es para mi, pero almenos ya no es tan malo.

Se que lo que Fabián me hizo no esta bien pero ese rencor fue desapareciendo poco a poco, ya nisiquiera me molestaba besarlo.

Me sentia igual que antes pero estaba enamorado nuevamente de Fabián.

Debia de perdonarlo, el siempre estuvo conmigo y aprendí a vivir con sus malos tratos pero ya nisiquiera me molesta.

Mi familia me daba por muerto y talvez están viviendo sus vidas normal sin nisiquiera acordarse de mi, encambio Fabián estaba conmigo todo el tiempo demostrándome que me amaba y que el estaría para mi.

Solo tengo a Fabián ¿verdad?

Ya no tengo a nadie que me estuviera esperando, a nadie.

Ese chico de mi sueños solo es una persona extraña, solía soñar con chicos con los que me llegaba a sentir feliz en mis sueños pero solo los soñaba una vez en toda mi vida.

Pero a él...

A él nunca lo deje de soñar y cada vez que dormía lo veía sonriendome, su cara me era familiar pero no lograba recordarlo...

Solo es un extraño...

Un extraño muy lindo.

Fabian siempre que llegaba a casa me acaricia y me besaba, hace mucho tiempo que no me había vuelto a golpear y se había vuelto demasiado amable nuevamente, gracias a eso pude recuperarme y mi pie ya estaba casi sanado al igual que mi brazo.

Me prometio no volver a hacerme daño si yo no lo hacía enojar y durante todo este tiempo asi fue, mi vida fue mejorando y al parecer no era tan difícil.

Solo tenía que aceptar las reglas de Fabián y todo estaría bien.

Ya podía volver a andar por la casa y hacer cosas que antes no podía hacer por mi mismo, ya no tenia necesidad de escapar.

Estaba en un lugar donde se preocupaban por mi junto a la única persona que me amo de verdad, el fue el único que me demostró que me amaba.

Al principio fue difícil pero finalmente lo comprendí, su forma de expresar su amor no era la mejor pero almenos era amor de verdad, eso supongo.

Todo estaba mejorando.

Ya no quería escapar, todo lo tenía a lado de Fabián.

Estaba en el jardín de la casa cuando Fabián llego y lo recibí con un abrazo.
Últimamente parecia una persona totalmente diferente, era todo lo contrario a como era antes y su risa era encantadora, era lo que más me gustaba de él.

Si Fabián me trataba de esa forma era porque yo nunca quise entenderlo, solo tenia que ser amable y darle lo que me pedia, nisiquiera recuerdo porque no lo hacía.

Sus besos eran como un consuelo y siempre que llegaba de la escuela me besaba y esta vez no fue la excepción.

Fue un beso largo y se sintió demasiado bien, me gustaría que ese beso durará más pero ninguno de los dos podía seguir.

Algunas veces siento que me contradigo a mi mismo pero estoy confundido, Fabián me confunde.

Fabián: Hoy estas muy contento, ¿como esta tu pie?

Daniel: Ya está mejor, casi no me duele y ya puedo mover mi brazo sin dificultad.

Fabián: Perdoname por lo de tu brazo, estaba muy enojado ese día.

Daniel: Ya no te preocupes, ya pasaron casi tres meses de eso, ya todo esta bien.

Daniel: ¿Que tal te fue en la escuela?

Un gran sueño (BL)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora